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Como madre estos son los consejos que doy a mis hijos para un buen comportamiento en el uso de las tecnologías:

  1. Comportarse con educación, también en las redes sociales. Agradece, sé ordenado, pon fotos bonitas, escribe bien, no metas prisas, no mientas, no insultes,… Pórtate como si tus padres o profesores estuvieran delante.

  1. Aprender (y enseñar!) a utilizar las redes sociales con tus padres o tutores.

  1. Utilizar siempre un antivirus y configurar el firewall. Mejor uno gratuito que uno pirata.

  1. Cuando sois pequeños, utilizar los sistemas de control parental, y la opción de SafeSearch en los buscadores.

  1. Conviene antes de tener tu propio dispositivo, que te entrenes en el de tus padres o en un dispositivo de la familia.

  1. Tener unas normas de uso claras:
    1. Horarios y tiempo de conexión
    2. Privacidad que exige tu familia
    3. Tipo de imágenes y contenidos que puedes compartir – Nunca datos personales
    4. Qué redes sociales y qué juegos puedes utilizar (Código PEGI).
    5. Qué páginas puedes visitar – algunas son no recomendadas y otras incluso ilegales.
    6. No dudar en pedir ayuda a los padres si te ves en peligro o amenazado.

  1. Colocar y utilizar el ordenador o tableta en un lugar de paso.

  1. Poner contraseñas en el dispositivo y para permitir la descarga de aplicaciones, para que sean los padres los que puedan controlar el acceso y nos puedan timar.

  1. Cuando ya tienes tus propios perfiles en una red social, debes entregar la contraseña a tus padres, por tu seguridad. Pero no debes compartirla con nadie más.

  1. Desactivar e incluso tapar con cinta la webcam de los dispositivos cuando no se esté utilizando. ¡Cuidado con los programas espía!

  1. Actitud proactiva a la hora de proteger tu privacidad: Cuídala tú y haz que los demás la respeten.

  1. Mucha comunicación con tus padres, con confianza. Tú entiendes mejor la tecnología, pero ellos entienden mejor a las diferentes personas, la sociedad y lo que ocurre en ella.

  1. Tienes que organizar tus horarios, para que las redes sociales no quiten tiempo al resto de actividades. ¡Hay mucha diversión y mucho que aprender también fuera de Internet!

  1. Los dispositivos deben apagarse por la noche y deberían “dormir” bajo la tutela de los padres, para evitar tentaciones.

  1. Sé tú mismo, quiérete como eres, respeta a los demás y hazte respetar, guarda tu intimidad, la de tu familia y la de tus amigos, crece, colabora y ¡crea un mundo mejor!

Cosas a las que hay que prestar especial cuidado:

  •  Respeto a la intimidad: a la propia, a la de la familia y a la de cada grupo de amigos.
  • Exhibicionismo: Es muy cansado el autobombo constante.
  • Dependencia: No necesitas la aprobación inmediata de los demás.
  • Si te pones nervioso por esperar una respuesta o por no tener tu conexión funcionando, es que estás abusando en el uso. Acostúmbrate y oblígate a pasar ratos desconectado.
  • Adicción: tenemos que dominar la voluntad y la TICs, no ellas a nosotros.
  • Amistad: no quedar nunca con un contacto de internet a solas.
  • Seguidores: No busques cantidad sino calidad. Que tus amigos lo sean de verdad, nunca desconocidos.
  • Privacidad: hay que configurarla muy bien, con ayuda de los padres.
  • Huella digital: puede ser para siempre. Todo los que compartimos en Internet deja de ser nuestro y de estar bajo nuestro control. Aunque a veces parezca lo contrario, no hay ninguna aplicación ni red social que garantice tu privacidad.

No todo lo que hay en la red merece nuestra atención. Hay que saber decir NO:

  • Cadenas de Hoax (bulos). No te lo creas y no lo compartas (pierdes datos y tiempo).
  • Solicitudes de amistad de desconocidos.
  • Imágenes y vídeos no aptos: No lo mires. No compartas. Habla con tus padres o profes sobre ello.
  • Envío de imágenes íntimas. Sexting. Casi siempre serán utilizadas en tu contra.
  • Acoso escolar, menosprecio verbal o amenazas. No lo empieces, no lo sigas, no lo permitas. Frénalo siempre. Si lo sufres, habla con tus padres o profesores sobre ello.
  • Retos, acosos o exigencias. No tienes nada que demostrar a quien te pone a prueba.
  • Condiciones abusivas al descargar una aplicación. ¡Ojo! Hay aplicaciones que se quieren aprovechar de tus cuentas y perfiles. Si las condiciones no están claras, busca otra aplicación similar que no “te utilice” para sus fines.

Para más detalles, si eres padre o educador, puedes encontrar toda la información en mi libro “#SOCORRO! ¿qué hace mi hijo en las redes sociales? – Educar en el buen uso de las redes sociales”. También puedes escuchar la entrevista que me hicieron en el programa “Educa en Digital” de Radio3W hablando de estos consejos, aquí.

¿Te gustaría una ponencia en tu centro escolar o asociación? Puedes contactar conmigo directamente desde el blog, o a través del mail, como indico en la págiEmotiOKna de contacto.

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Estamos en época de Primeras Comuniones (y si no por Navidad o en los cumpleaños) y parece que uno de los regalos estrella puede ser un Smartphone o tableta. Los niños tienen acceso a las tecnologías, a Internet, desde edades muy tempranas con su propio dispositivo.

Sin duda, las tecnologías nos aportan muchas ventajas, pero también conllevan una serie de riesgos y exigen mucha responsabilidad. ¿Están los niños preparados para tener su propio móvil o tableta a estas edades?

Yo no creo que haya una edad concreta a la que los niños deban tener acceso a las tecnologías, sino que hay una madurez y una preparación que son necesarias antes de utilizarlas. Las redes sociales, por ejemplo, son una forma de comunicación maravillosa llena de posibilidades y abierta a la creatividad, que puede ayudarnos a crecer como personas. Internet es una herramienta muy grande. No es buena o mala, pero hay que saber utilizarla.

¿Y cómo pueden los padres enseñar a sus hijos a utilizar las redes sociales si muchas veces los padres tampoco saben utilizarlas…?

Social MediaOcurre con mucha frecuencia que los hijos manejan las tecnologías, técnicamente hablando, con mucha más facilidad que sus padres. Los que ahora somos padres, no hemos crecido con las redes sociales como ocurre ahora con nuestros hijos, así que a veces nos sentimos perdidos en estos temas, pero no hay que tenerles miedo. Igual que los niños lo aprenden con gran facilidad, ya que es todo muy intuitivo, nosotros somos capaces de aprender a manejarlas. Además, siendo cierto que los niños controlan mejor la parte tecnológica, hay sin embargo cuestiones propias de nuestra experiencia, como adultos, que ellos no son capaces de ver, como ciertos riesgos que hay en la red. Como padres y tutores, debemos entender al menos la filosofía de las redes sociales para poder ayudarles y protegerles frente a los peligros que se pueden encontrar. Al fin y al cabo, las redes sociales, están formadas por personas que se comunican entre sí, y todos sabemos que entre la gente buena, puede haber también algunas malas personas. Hay riesgos que como padres debemos conocer, para poder evitar.

¿A qué tipo de riesgos nos referimos exactamente? ¿Hay realmente peligros para un niño normal que utiliza su móvil de una forma normal?

Aunque insisto en que hay mucho más de bueno que de malo en el uso de las tecnologías,  hay noticias todos los días referentes a los peligros de la red.

Hay una serie de peligros que se pueden evitar directamente desde casa, hablando con nuestros hijos, explicándoselos, poniendo ciertas normas, como son todos los casos de dependencias y adicciones, que se podrían evitar limitando el tiempo y el horario­­ de conexión.  En los niños varones, por ejemplo, se están dando casos adicciones al juego, de ludopatía.

Hay también riesgos físicos como el cibermareo y los dolores por una mala postura y un exceso de tiempo sentados frente a un ordenador o tumbados en la cama leyendo mensajes.  Para prevenirlos, bastaría con limitar nuevamente el tiempo de uso y cuidar la postura.

Se dan casos de la llamada depresión por Facebook por creer literalmente todo lo que otros publican y al compararlo con su propia vida sentirse seres inferiores. A veces los niños no son capaces de darse cuenta que en redes sociales cada uno publica solo lo mejor de sí mismo, no suele mostrar sus problemas o defectos, por eso todos parecen ser mejores y tener más que uno mismo.

Existen los riegos de crear una mala reputación online, ya que todo lo que hacemos en Internet deja una huella que queda para siempre y nos puede perseguir en el futuro. Debemos recomendarles que piensen dos veces lo que van a compartir antes de hacerlo.

Y también hay otros peligros que pueden llegar desde fuera, como el ciberacoso, la suplantación de la identidad, el phishing, los virus y el malware, el grooming que es un engaño por parte de un adulto que se hace pasar por otro menor, con extorsión y fines sexuales, el sexting, la violación de su intimidad, contenido ilegal e inapropiado que puedan encontrar navegando en la red… Incluso estos riesgos, que son muy preocupantes para nosotros y que ocurren cada día en muchos hogares, se podrían reducir muchísimo sabiendo la forma de identificarlos para evitarlos. Es responsabilidad de los padres el estar al día en la realidad que nos rodea y educar a los hijos para velar por su seguridad.

Dicho así, parece que hay muchos peligros y al pensar en ello se nos pueden quitar las ganas de dejar un Smartphone en manos de nuestros hijos. Como dije anteriormente, antes de soltarles una herramienta tan poderosa, hay que acompañarles en el uso y educarles para que sepan utilizarla correctamente. No es tan complicado en realidad. Hay que aplicar el sentido común y conocer lo que tenemos entre manos. Por eso he escrito mi libro y mi blog, para tratar de ayudar a los padres a tener claros los puntos importantes que nos toca enseñar a nuestros hijos. Es necesario que nos sintamos capaces de hacerlo y de verdad que podemos.

Ventajas de las rrssDe positivo, las nuevas tecnologías, bien utilizadas, tienen muchísimas cosas: nos permiten comunicarnos, crear nuestra propia identidad, ser más auténticos, crecer como personas, compartir conocimiento, informarnos sobre temas de nuestro interés, opinar, hablar directamente con las marcas, ejercitar la creatividad, facilitan los estudios, conocer nuevas culturas, mostrarse al mundo, aumentar su autoestima, conocer nueva música, nuevas tendencias, moda, participar en debates, crear eventos.

Además, según varios estudios, el 65% de los niños que actualmente están en edad escolar, trabajarán en profesiones que aún no han sido inventadas, relacionadas con las tecnologías, así que aprender a utilizarlas correctamente, es importante para ellos (no solo para jugar o hablar con los amigos).  Pero insisto, antes de utilizarlas por su propia cuenta, debemos acompañarles en el uso, enseñarles a hacerlo bien sacando el máximo partido y a evitar todos los peligros.

SelfieLa atracción que tienen pasa a ser una necesidad. El ser humano es social e interpersonal, necesita darse a los demás para poder crecer. ¿Recuerdas cómo tu hijo pequeño te mostraba sus hazañas una y otra vez buscando tu aprobación? Para crecer no nos basta con aceptarnos a nosotros mismos, necesitamos comprobar que los demás, las personas que nos importan, también aprueban lo que hacemos. Necesitamos mostrarnos y compartir nuestras ideas y opiniones. Esto es algo que hoy en día se hace a través de las redes sociales. Por eso para nuestros hijos son tan importantes, especialmente en la adolescencia, cuando descubren su propio ego.

¿Qué podemos hacer entonces para educar en el buen uso de las redes sociales?

En otras ocasiones he hablado del libro que he escrito como un conjunto de consejos concretos para que cualquier padre, madre, o educador, pueda conocer la herramienta que ponemos en manos de nuestros hijos y hacerlo de forma segura. Además he intentado que sea muy fácil y rápido de leer, para que no nos dé pereza, que bastante tenemos ya con conciliar trabajo y vida familiar.

Creo que es importante tener en cuenta tres pilares:

La educación de los valores universales, adaptados a la realidad digital.

Conocer las ventajas y los riesgos de las redes sociales y la forma de evitarlos.

Informarse de las distintas medidas de seguridad que conviene tener en cuenta según el tipo de red social en que se mueve tu hijo.

También recomiendo en otro artículo un listado de páginas web y blogs de interés, incluido el mío en el que voy publicando artículos para ayudar a los padres menos iniciados, desde el punto de vista tecnológico.

¿Pero entonces cuándo y cómo empiezan a utilizar los niños las redes sociales?

Legalmente pueden utilizarlas a los 13 ó 14 años, pero yo recomiendo que antes de eso, utilicen un perfil creado por uno de vosotros, los padres y acompañados por vosotros, para que vayan aprendiendo cómo hacerlo. Si no juzgáis a sus amigos (pero juzgáis hechos, posturas, actos, para enseñarles la manera de hacerlo bien), no os entrometéis en su “parcela de privacidad” y os interesáis por lo que les ocurre también en esta faceta de su vida, normalmente vuestro hijo no tendrá problemas en compartir su perfil, al menos hasta los 14 años que legalmente pueda ser suyo. Tampoco se trata de adelantarse a sus inquietudes. Si el niño no está interesado en las redes sociales, no deberíamos adelantarnos ni forzar la situación.

En esta entrevista que me hicieron en esRadio, lo explico en vivo:

 

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Entre todos podemos hacer una Red más segura y mejor.

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Grupos de WhatsappYa hemos hablado de las debilidades de WhatsApp, de su configuración de la privacidad, y de las buenas maneras de uso, pero nos hemos guardado para el final el tema más conflictivo: los grupos de WhatsApp.

Crear un grupo de WhatsApp es muy fácil, solo tienes que ir a las opciones y seleccionar “Nuevo grupo”. Eliges el nombre, pones si quieres un icono y seleccionas a las personas que quieres agregar desde tu lista de contactos. Quien crea el grupo tiene el rol de administrador y será el único que pueda añadir componentes, o eliminarlos por voluntad propia. Cada uno de los integrantes del grupo, puede salir del mismo, si no quiere participar, y puede eliminarlo para que no aparezca en su historial de WhatsApp del teléfono. Además, cada uno de los integrantes, puede ver el contacto del resto de personas que forman el grupo y comunicarse con ellas de forma individual.

saturación de mensajesLo que ya no es tan fácil, porque no nos hemos acostumbrado a hacerlo así, es poner unas normas para el uso de cada grupo. Lo ideal, sería tener claros algunos puntos desde el principio, para evitar conflictos y saturaciones. Los adultos tenemos que acostumbrarnos a hacerlo, aunque sea de forma tácita y ser un buen ejemplo para nuestros hijos. Estos son algunos ejemplos de normas de grupo:

  • Horario: Lo utilizaremos de 8:00h a 23:00h. Para urgencias hay otras vías.
  • Contenido: Hablaremos de asuntos relacionados con la actividad extraescolar de hockey o de interés común de todo el grupo (indicar un tema limita el abuso del grupo, por ejemplo con fines comerciales de alguno de los integrantes). No se permiten las críticas ni ataques directos a ninguno de los niños del equipo ni al entrenador (este tipo de actitudes, que se dan mucho en los grupos de padres-madres de los colegios, son muy negativas. Los problemas personales, se resuelven mejor con profesor o entrenador directamente). Dado que los niños pueden leer el contenido, nos abstendremos de imágenes o chistes subidos de tono. (Cuidar las sensibilidades es importante)
  • Política: Si ya no tienes a tu hijo en el equipo, deberías abandonar el grupo. Mantener la intimidad del propio grupo, es responsabilidad de todos los integrantes.
  • Formas: Si alguien hace una pregunta tipo “¿alguien ha encontrado el calcetín de mi hijo?” y no lo tienes tú, no es necesario responder. Que responda solo quien lo encuentre. Esto que parece una tontería, evita muchos mensajes innecesarios, que llenan la memoria de nuestros móviles.
  • Adjuntos: Podemos enviar vídeos y fotos de los partidos, pero quedarán para uso particular de los participantes del grupo. La ley de protección de datos debe respetarse también por los padres de los compañeros.

Otras cosas interesantes que conviene saber de los grupos, son:

En los grupos de niños de una clase, si se comete bullying a algún alumno, por parte de los compañeros, el colegio debe demostrar que no pudo hacer nada por evitarlo (aquí no se presume inocencia). De la misma forma, los compañeros que aun no siendo los autores del acoso, no sean proactivos para evitarlo, pasan a ser cómplices, así que los niños deben tomarse muy en serio la tarea de frenar el acoso escolar, puesto que puede haber consecuencias legales.

Integrantes de grupo WhatsappExiste la posibilidad de cambiar o eliminar administradores de un grupo en WhatsApp (Nos lo cuenta aquí Genbeta).

Los padres utilizamos el grupo de WhatsApp de la clase, muchas veces de mala manera, así que tenemos que intentar hacerlo mejor. Una de las cosas que estamos haciendo peor, es funcionar como una agenda para los deberes de nuestros hijos, con lo cual estamos impidiendo que crezcan en la responsabilidad, que es lo que tienen que aprender, por encima de las matemáticas o las ciencias. Es preferible una mala nota una vez, por olvidarse de apuntar los deberes, que toda una vida olvidándose las cosas por no saber manejar su agenda.

Otro detalle interesante, es que podemos silenciar los grupos de WhatsApp, para que aun estando el teléfono con el volumen de audio encendido, no recibamos notificaciones cada vez que llega un nuevo comentario. Hacer esto es muy sencillo, pero si necesitas ayuda, puedes seguir estas instrucciones.

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Buenas maneras en WhatsAppComo hemos visto en los artículos anteriores sobre WhatsApp referidos a sus debilidades y a la configuración de la privacidad, esta aplicación de mensajería, o red social, tiene muchas ventajas pero también algunos “puntos flacos” que conviene conocer. Más allá de la tecnología en sí de WhatsApp, existen también algunos detalles que pueden hacer que lo utilicemos mejor o peor y que no está de más recordar, para que sea más fácil educar a nuestros hijos en su buen uso, mejorando nosotros también con nuestro buen ejemplo. A continuación voy a mencionar los puntos que creo más interesante recordarles:

  • Todo lo que se sube a la nube, a Internet, incluido lo que se escribe o envía por WhatsApp, deja de ser propiedad exclusiva nuestra. Deja una huella y un rastro y puede salir a la luz en cualquier momento. Si hay algo que no deba ser de dominio público, es mejor no enviarlo por este medio. Lo escrito, escrito queda.
  • En los niños las discusiones son normales, incluso por escrito, pero deben tener cuidado de no ofender con sus palabras, no reenviar y alimentar bulos, y no ser autores ni cómplices de ciberacoso a sus compañeros o profesores (lo que además podría acarrear consecuencias legales).
  • Conviene ser muy cuidadosos con su intimidad y las fotos que envían, para evitar el sexting (coacción por parte de una expareja que utiliza conversaciones, fotografías o vídeos íntimos, o eróticos, para ridiculizar o extorsionar a la otra parte).
  • Deben respetar y hacer respetar su privacidad y la de sus amigos, no compartiendo tampoco sus datos personales.
  • También deben respetar la propiedad del WhatsApp de cada uno: cada persona tiene su cuenta y es personal. “Aunque quieras mucho a tu novio, él no tiene derecho a controlar tus mensajes (y viceversa), porque entre otras cosas, no son solos tuyos: si hay comunicación, al menos hay dos partes implicadas.”
  • Es bueno respetar unos horarios en el uso de la mensajería. Igual que no llamarías a casa de tu amigo a las 23:00h, tampoco deberías enviarle mensajes fuera de un horario lógico.

enganchado-al-movil

  • WhatsApp es un sistema de mensajería instantánea, pero eso no significa que nadie tenga la obligación de leer y responder de forma inmediata. Para las urgencias hay otras vías, como el teléfono. Incluso el doble check azul puede estar equivocado o la hora de la última conexión puede haberse manipulado (aquí hay un ejemplo de cómo hacerlo). Y tampoco nos fiemos de la configuración de seguridad cuando ocultamos nuestra hora de última conexión, porque también hay formas de descubrirla, como nos cuenta Hijos Digitales en este otro artículo. Es mejor que nos acostumbremos a respetar la libertad de los demás para responder o no, y elegir su mejor momento.
  • No conviene enfadarse en exceso por un mensaje cuyo contenido puede no tener sentido. Hay que pensar primero si quizás ha sido un malentendido provocado por la falta de una coma, de un emoticono, o de una mala forma de expresarse. Ante la duda, los conflictos se resuelven mejor cara a cara, o incluso por teléfono.
  • A veces recibimos un mensaje de algún número desconocido, que nos induce a pinchar en un enlace o nos pide llamar a un número. Normalmente este tipo de mensajes incluyen algún tipo de virus o malware, así que lo mejor es eliminarlos directamente, sin pinchar en el link ni responder al teléfono.
  • Cuando enviamos nuestra posición utilizando el servicio de localización del móvil, conviene tener en cuenta que a veces no es excesivamente preciso y analizar la conveniencia de ofrecer nuestra geolocalización a través de este medio, que no destaca precisamente por su privacidad y seguridad.
  • El uso de grupos de WhatsApp, es muy útil pero lo correcto es que se utilicen siguiendo unas normas básicas de funcionamiento, como explico en este artículo.
  • WhatsApp está en funcionamiento 24 horas al día, los 365 días del año, pero eso no significa que nosotros tengamos que estar pendientes de él cada instante de nuestra vida. Si estás reunido con tus amigos, jugando, haciendo deporte, comiendo…, tus mensajes pueden esperar, no desaparecen. Se merece por lo menos el mismo respeto la persona que está contigo en cada momento, que tu amigo que te envía un mensaje. Cada actividad requiere de tu concentración y dedicación. Cuando hacemos muchas cosas al mismo tiempo, normalmente no hacemos ninguna del todo bien. Hay que saber disfrutar de todas nuestras actividades, a tope, cada una en su momento.

emoticonosComo sabéis, para escribir los mensajes, se puede utilizar el teclado, el texto predictivo (que a veces juega malas pasadas), el corrector ortográfico (que ayuda bastante), el dictado por voz (para que escriba por ti) y los emoticonos (que complementan mucho el tono en que se envía un mensaje). Además, hay expresiones muy comunes en todas las redes sociales, que facilitan el entendimiento y que nuestros hijos conocen mejor que nosotros. Podéis ver muchos ejemplos aquí.

Os invitamos a leer también el siguiente artículo sobre los grupos de WhatsApp.

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