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Hoy traemos, después de una temporada sin tiempo para escribir, un artículo que nos ha enviado una lectora del blog, desde Colombia y que consideramos una gran aportación por tratar un tema que sin duda debería preocuparnos. Desde aquí mi agradecimiento a Catalina López Zuluaga por su trabajo:

NiñoVideojugando

El uso de los videojuegos en la red y cómo afecta a nuestros hijos

Poco a poco los padres nos hemos involucrado más profundamente en la vida virtual de nuestros hijos. Todos esos titulares sobre el ciberbullying y el acoso escolar nos han puesto en guardia con todos los peligros que podemos encontrar en las redes sociales, pero pocas veces tomamos en cuenta que los videojuegos presentan un escenario totalmente libre para relacionarse con completos desconocidos sin que siquiera nos demos cuenta, eso sin contar otros problemas asociados al abuso.

 

Efectos Negativos del abuso de videojuegos online

Hay que destacar que no todos los videojuegos son malos y tampoco representan un peligro todo el tiempo, de hecho hay muchos juegos que han demostrado ser bastante útiles para desarrollar la agilidad mental e incluso para aprender otros idiomas, sin embargo cuando se abusa de los juegos que no traen nada productivo entonces empiezan los problemas, sobre todo si esos juegos están en línea.

Entre las primeras consecuencias negativas tenemos la adicción a esta actividad, causando que nuestros hijos basen sus vidas en una realidad virtual que no aporta nada positivo, alejándose de la realidad, prestando poco interés a sus estudios, a su futuro y a sus amigos.

El uso desenfrenado de los videojuegos está muy relacionado con problemas físicos y psicológicos tales como el insomnio, el túnel carpiano, problemas de visión, ataques de epilepsia, violencia descontrolada, comportamiento antisocial, etc.

Pero lo que más nos debe preocupar de los videojuegos online son las otras personas que pueden estar jugando con nuestros hijos. Dado que dentro de dicha zona virtual encontraremos niños, adolescentes y adultos con perfiles falsos y alias, dispuestos a decir cualquier cosa que se les pase por la cabeza, nuestros hijos están expuestos a gran cantidad de lenguaje ofensivo, violento y subido de tono. Además, si los juegos tienen una plataforma menos infantil, se ven muchas amenazas y se mueve activamente el dinero, haciendo que nuestros hijos se enfrenten a situaciones poco comunes que no deberían normalizar.

PadreHijoJugando

¿Cuál es nuestro deber como padres?

Para evitar las consecuencias negativas es inevitable poner límites y supervisar de cerca lo que hacen nuestros hijos en estos videojuegos. Es esencial la buena comunicación y la confianza.

Cuando veas a tus hijos entusiasmados por un juego en la computadora o en sus celulares no temas preguntarles de qué se trata, qué hacen y con quién hablan, pídeles que te enseñen sus movimientos y donde está la diversión, es posible que solo sea un juego inofensivo y que la pasen bien juntos, pero será muy ilustrativo y tendrás información de primera mano vinculada a los gustos y el ambiente en el que se desarrollan tus hijos para así poder tomar acciones.

Los padres debemos conocer el sistema de clasificación por edades PEGI (Información Paneuropea sobre Juegos) que la “Federación de Software Interactivo de Europa” estableció con el objeto de ayudar a los progenitores europeos a tomar decisiones informadas a la hora de adquirir juegos de ordenador. No sólo nos indica la edad recomendada para cada juego sino que mediante un código gráfico describe el porqué de dicha calificación: violencia, lenguaje soez, miedo, drogas, sexo, discriminación, juego (ludopatía) y juego en línea con otras personas. De esta forma, cuando permitimos o no que hagan uso de un videojuego, será una decisión bien informada.

Los límites son otra cuestión importante: establecer un horario especial que no supere las dos horas de juego. Por otro lado es esencial que cumplan con sus responsabilidades escolares, mantengan limpio y ordenado su cuarto, ayuden en casa y se alejen de los electrónicos cuando compartan en familia. Promover las actividades físicas al aire libre es una grandiosa forma de que se diviertan y mejoren al mismo tiempo su salud y no abusen de los videojuegos.

Si te parece que tus hijos pasan demasiado tiempo frente a una pantalla, han incrementado su comportamiento rebelde, grosero o violento, se saltan las clases o disminuyen sus calificaciones, ya no ven tan seguido a sus amigos, o algún otro síntoma de que algo anda mal, es importante que converses con ellos y busques ayuda de un profesional para saber lo que ocurre y cómo evitarlo.

¡No siempre es fácil, utiliza tu instinto de padre y busca el equilibrio!

 

¡No dudes enviarnos todos tus comentarios o cualquier aportación adicional!

 

CatalinaLopezZuluagaSobre la autora colaboradora: Catalina López Zuluaga

Nací en Medellín, Antioquia y estudié en el Colegio Montessori. Fui a la Universidad Pontificia Bolivariana donde me gradué en Comunicación Social y Periodismo en el año 2005. Conocí a mi esposo en uno de mis viajes y llevo 10 años casada. Tengo dos hijos: Mariana de 8 años y Tomás de 5 años. Me apasiona viajar, leer, el cine y todas las actividades de aire libre. Desde hace un año empecé mi proyecto de escribir online acerca todas mis aventuras de viajes y mi bonita experiencia como mamá. @CatalinaLoZu

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Papá educa a tu hija!A menudo me encuentro con padres y madres atemorizados porque sus hijos quieren hacer uso de las redes sociales y ni quieren prohibir, ni saben cómo ayudarles a hacerlo bien. Creo que los padres o educadores, no hemos terminado de entender que las redes sociales son personas. La tecnología aporta una nueva forma de comunicarnos, pero los protagonistas de esa comunicación siguen siendo personas: buenas, malas, regulares… Como adultos, gracias a la experiencia de nuestros años de vida, sabemos mucho más de redes sociales que nuestros hijos.

Aparte de los protagonistas de la comunicación existen otras dos facetas en esta forma de comunicarnos, cuya filosofía sigue siendo la de intercambiar información, conocimientos, ocio,…

La faceta más técnica, la de manejarnos por las diferentes pantallas y opciones, es la que nos da más miedo, o pereza, pero es porque tampoco nos hemos parado a pensar que si somos capaces de manejar un Smartphone, o de comunicarnos por Whatsapp, somos perfectamente capaces de hacer lo mismo en cualquier red social. El uso es siempre muy intuitivo y si bien es verdad que nos cuesta más que a las nuevas generaciones, creo que cualquiera puede llegar a entenderlo, al menos a “nivel usuario”. (Si alguien tiene dudas sobre cómo empezar de cero a crear un perfil de usuario, puede ver cómo hacerlo en Facebook, aquí). Sí que es verdad que conviene ser capaces de configurar adecuadamente la privacidad de cada perfil que tengamos, y debemos ayudar a nuestros hijos a configurar el suyo, porque es uno de los puntos más vulnerables de su faceta digital. Si hay dudas, en un post anterior expliqué cómo configurar la privacidad en Facebook (porque en el resto de redes sociales se hace de forma muy similar) y en otro, cómo configurarla en WhatsApp.

Y la faceta que necesitamos aprender, sí o sí, es la que implica la forma y las maneras de uso: Quién utiliza las redes sociales, cómo se utiliza cada una y para qué. Qué riesgos existen por un mal uso de las redes sociales (normalmente por el abuso) y cómo podemos evitarlos. Qué peligros pueden venir desde el exterior y cómo detectarlos para proteger a nuestros hijos y a nuestra familia. No es difícil aprender estas cosas y además existen infinitas fuentes de información en Internet al respecto. Pinchando aquí podéis encontrar algunas fuentes recomendadas.

En definitiva, el buen uso de las redes sociales se podría resumir en sentido común y en principio, eso es algo que los padres deberían tener más desarrollado que sus hijos. Hace falta un poco de aprendizaje, que es parte además de la cultura general que todos debemos tener, pero no podemos tenerle miedo. ¡La educación de los hijos es nuestra responsabilidad! Convéncete: tú sabes más de redes sociales que tus hijos.

Por si no lo habíais leído, os recomiendo mi artículo titulado “Consejos de madre para un buen comportamiento en el uso de las tecnologías

Os dejo también una entrevista que me hicieron para Aula Abierta (suplemente del diario Expansión), el pasado 23 de junio, en la que hablaba sobre este tema.

Artículo en Expansión

Ya sabes que abajo puedes añadir tus comentarios y compartir libremente este artículo, si te ha resultado interesante.

Como madre estos son los consejos que doy a mis hijos para un buen comportamiento en el uso de las tecnologías:

  1. Comportarse con educación, también en las redes sociales. Agradece, sé ordenado, pon fotos bonitas, escribe bien, no metas prisas, no mientas, no insultes,… Pórtate como si tus padres o profesores estuvieran delante.

  1. Aprender (y enseñar!) a utilizar las redes sociales con tus padres o tutores.

  1. Utilizar siempre un antivirus y configurar el firewall. Mejor uno gratuito que uno pirata.

  1. Cuando sois pequeños, utilizar los sistemas de control parental, y la opción de SafeSearch en los buscadores.

  1. Conviene antes de tener tu propio dispositivo, que te entrenes en el de tus padres o en un dispositivo de la familia.

  1. Tener unas normas de uso claras:
    1. Horarios y tiempo de conexión
    2. Privacidad que exige tu familia
    3. Tipo de imágenes y contenidos que puedes compartir – Nunca datos personales
    4. Qué redes sociales y qué juegos puedes utilizar (Código PEGI).
    5. Qué páginas puedes visitar – algunas son no recomendadas y otras incluso ilegales.
    6. No dudar en pedir ayuda a los padres si te ves en peligro o amenazado.

  1. Colocar y utilizar el ordenador o tableta en un lugar de paso.

  1. Poner contraseñas en el dispositivo y para permitir la descarga de aplicaciones, para que sean los padres los que puedan controlar el acceso y nos puedan timar.

  1. Cuando ya tienes tus propios perfiles en una red social, debes entregar la contraseña a tus padres, por tu seguridad. Pero no debes compartirla con nadie más.

  1. Desactivar e incluso tapar con cinta la webcam de los dispositivos cuando no se esté utilizando. ¡Cuidado con los programas espía!

  1. Actitud proactiva a la hora de proteger tu privacidad: Cuídala tú y haz que los demás la respeten.

  1. Mucha comunicación con tus padres, con confianza. Tú entiendes mejor la tecnología, pero ellos entienden mejor a las diferentes personas, la sociedad y lo que ocurre en ella.

  1. Tienes que organizar tus horarios, para que las redes sociales no quiten tiempo al resto de actividades. ¡Hay mucha diversión y mucho que aprender también fuera de Internet!

  1. Los dispositivos deben apagarse por la noche y deberían “dormir” bajo la tutela de los padres, para evitar tentaciones.

  1. Sé tú mismo, quiérete como eres, respeta a los demás y hazte respetar, guarda tu intimidad, la de tu familia y la de tus amigos, crece, colabora y ¡crea un mundo mejor!

Cosas a las que hay que prestar especial cuidado:

  •  Respeto a la intimidad: a la propia, a la de la familia y a la de cada grupo de amigos.
  • Exhibicionismo: Es muy cansado el autobombo constante.
  • Dependencia: No necesitas la aprobación inmediata de los demás.
  • Si te pones nervioso por esperar una respuesta o por no tener tu conexión funcionando, es que estás abusando en el uso. Acostúmbrate y oblígate a pasar ratos desconectado.
  • Adicción: tenemos que dominar la voluntad y la TICs, no ellas a nosotros.
  • Amistad: no quedar nunca con un contacto de internet a solas.
  • Seguidores: No busques cantidad sino calidad. Que tus amigos lo sean de verdad, nunca desconocidos.
  • Privacidad: hay que configurarla muy bien, con ayuda de los padres.
  • Huella digital: puede ser para siempre. Todo los que compartimos en Internet deja de ser nuestro y de estar bajo nuestro control. Aunque a veces parezca lo contrario, no hay ninguna aplicación ni red social que garantice tu privacidad.

No todo lo que hay en la red merece nuestra atención. Hay que saber decir NO:

  • Cadenas de Hoax (bulos). No te lo creas y no lo compartas (pierdes datos y tiempo).
  • Solicitudes de amistad de desconocidos.
  • Imágenes y vídeos no aptos: No lo mires. No compartas. Habla con tus padres o profes sobre ello.
  • Envío de imágenes íntimas. Sexting. Casi siempre serán utilizadas en tu contra.
  • Acoso escolar, menosprecio verbal o amenazas. No lo empieces, no lo sigas, no lo permitas. Frénalo siempre. Si lo sufres, habla con tus padres o profesores sobre ello.
  • Retos, acosos o exigencias. No tienes nada que demostrar a quien te pone a prueba.
  • Condiciones abusivas al descargar una aplicación. ¡Ojo! Hay aplicaciones que se quieren aprovechar de tus cuentas y perfiles. Si las condiciones no están claras, busca otra aplicación similar que no “te utilice” para sus fines.

Para más detalles, si eres padre o educador, puedes encontrar toda la información en mi libro “#SOCORRO! ¿qué hace mi hijo en las redes sociales? – Educar en el buen uso de las redes sociales”. También puedes escuchar la entrevista que me hicieron en el programa “Educa en Digital” de Radio3W hablando de estos consejos, aquí.

¿Te gustaría una ponencia en tu centro escolar o asociación? Puedes contactar conmigo directamente desde el blog, o a través del mail, como indico en la págiEmotiOKna de contacto.

Si estos consejos te han parecido interesantes, no dudes en compartirlos y en añadir tus comentarios abajo.

Grupos de WhatsappYa hemos hablado de las debilidades de WhatsApp, de su configuración de la privacidad, y de las buenas maneras de uso, pero nos hemos guardado para el final el tema más conflictivo: los grupos de WhatsApp.

Crear un grupo de WhatsApp es muy fácil, solo tienes que ir a las opciones y seleccionar “Nuevo grupo”. Eliges el nombre, pones si quieres un icono y seleccionas a las personas que quieres agregar desde tu lista de contactos. Quien crea el grupo tiene el rol de administrador y será el único que pueda añadir componentes, o eliminarlos por voluntad propia. Cada uno de los integrantes del grupo, puede salir del mismo, si no quiere participar, y puede eliminarlo para que no aparezca en su historial de WhatsApp del teléfono. Además, cada uno de los integrantes, puede ver el contacto del resto de personas que forman el grupo y comunicarse con ellas de forma individual.

saturación de mensajesLo que ya no es tan fácil, porque no nos hemos acostumbrado a hacerlo así, es poner unas normas para el uso de cada grupo. Lo ideal, sería tener claros algunos puntos desde el principio, para evitar conflictos y saturaciones. Los adultos tenemos que acostumbrarnos a hacerlo, aunque sea de forma tácita y ser un buen ejemplo para nuestros hijos. Estos son algunos ejemplos de normas de grupo:

  • Horario: Lo utilizaremos de 8:00h a 23:00h. Para urgencias hay otras vías.
  • Contenido: Hablaremos de asuntos relacionados con la actividad extraescolar de hockey o de interés común de todo el grupo (indicar un tema limita el abuso del grupo, por ejemplo con fines comerciales de alguno de los integrantes). No se permiten las críticas ni ataques directos a ninguno de los niños del equipo ni al entrenador (este tipo de actitudes, que se dan mucho en los grupos de padres-madres de los colegios, son muy negativas. Los problemas personales, se resuelven mejor con profesor o entrenador directamente). Dado que los niños pueden leer el contenido, nos abstendremos de imágenes o chistes subidos de tono. (Cuidar las sensibilidades es importante)
  • Política: Si ya no tienes a tu hijo en el equipo, deberías abandonar el grupo. Mantener la intimidad del propio grupo, es responsabilidad de todos los integrantes.
  • Formas: Si alguien hace una pregunta tipo “¿alguien ha encontrado el calcetín de mi hijo?” y no lo tienes tú, no es necesario responder. Que responda solo quien lo encuentre. Esto que parece una tontería, evita muchos mensajes innecesarios, que llenan la memoria de nuestros móviles.
  • Adjuntos: Podemos enviar vídeos y fotos de los partidos, pero quedarán para uso particular de los participantes del grupo. La ley de protección de datos debe respetarse también por los padres de los compañeros.

Otras cosas interesantes que conviene saber de los grupos, son:

En los grupos de niños de una clase, si se comete bullying a algún alumno, por parte de los compañeros, el colegio debe demostrar que no pudo hacer nada por evitarlo (aquí no se presume inocencia). De la misma forma, los compañeros que aun no siendo los autores del acoso, no sean proactivos para evitarlo, pasan a ser cómplices, así que los niños deben tomarse muy en serio la tarea de frenar el acoso escolar, puesto que puede haber consecuencias legales.

Integrantes de grupo WhatsappExiste la posibilidad de cambiar o eliminar administradores de un grupo en WhatsApp (Nos lo cuenta aquí Genbeta).

Los padres utilizamos el grupo de WhatsApp de la clase, muchas veces de mala manera, así que tenemos que intentar hacerlo mejor. Una de las cosas que estamos haciendo peor, es funcionar como una agenda para los deberes de nuestros hijos, con lo cual estamos impidiendo que crezcan en la responsabilidad, que es lo que tienen que aprender, por encima de las matemáticas o las ciencias. Es preferible una mala nota una vez, por olvidarse de apuntar los deberes, que toda una vida olvidándose las cosas por no saber manejar su agenda.

Otro detalle interesante, es que podemos silenciar los grupos de WhatsApp, para que aun estando el teléfono con el volumen de audio encendido, no recibamos notificaciones cada vez que llega un nuevo comentario. Hacer esto es muy sencillo, pero si necesitas ayuda, puedes seguir estas instrucciones.

¿Te ha ayudado este artículo? Te invitamos a compartirlo, incluso en tus grupos ;-).

Si quieres dejar tus comentarios, puedes hacerlo a continuación.

Muchas veces me han hecho la pregunta: ¿Puedo quedarme tranquilo cuando mi hijo utiliza el Smartphone o tableta, con el control parental bien configurado?

Niños con dispositivoLa respuesta no es tan sencilla. En primer lugar debemos ser conscientes de que ningún sistema de control parental es 100% seguro, aunque cada vez son más precisos. En segundo lugar, estos sistemas son más eficaces cuando hablamos de niños de corta edad ya que van a evitar que se encuentren con contenido no deseado, que no estaban buscando. En el caso de los niños que ya son capaces de controlar técnicamente una aplicación, probablemente a partir de los 9 ó 10 años, si ellos quieren saltarse el control parental, lo harán. Además, es fácil que tengan acceso a los dispositivos de otro compañero, un vecino o algún familiar. Su seguridad dependerá sobre todo de haber educado previamente su mirada crítica, para que no busquen páginas con contenido no apropiado. Aun así, las herramientas de control parental seguirán siendo útiles para controlar el tiempo y horario de conexión, o tener un historial de las páginas visitadas. Mi respuesta entonces sería que las herramientas de control parental indudablemente nos ayudan, pero el control parental lo tenemos que realizar realmente los padres.

Las herramientas de control parental cumplen dos funciones:

Monitorización:

  • Llevar a cabo un registro de las páginas visitadas y tiempo de permanencia en ellas (nos permite crear “listas blancas” y “listas negras” para restringir además el acceso).
  • Controlar el tiempo y horario que el niño puede tener activo el dispositivo, incluso diferenciando para cada día de la semana.
  • Reinicio de la aplicación de control parental, para evitar que el niño, accidentalmente, pueda salir de la misma.
  • Localizar mediante GPS el dispositivo.
  • Muchas realizan informes de actividad que se envían por mail al adulto responsable, para que pueda supervisar el uso que el menor está haciendo de su dispositivo.
  • Algunas permiten controlar de forma remota el dispositivo del niño, desde el ordenador del tutor.

Filtro de contenidos:

  • Filtro de protecciónBloquear el acceso a determinadas carpetas del dispositivo, por ejemplo con información de sus padres. De esta forma por un lado evitaremos que modifiquen o eliminen información importante y por otro lado, podremos tener información privada.
  • Bloquear el acceso a páginas web, juegos o aplicaciones que hayamos determinado por considerar de contenido inapropiado, bien porque su dirección de url contiene un patrón, porque las hayamos especificado, o porque el propio contenido de la página web incluya determinadas palabras.
  • Pueden impedir el uso de chats o de redes sociales.
  • Impedir actividades o aplicaciones que impliquen un desembolso económico.

SW de control parentalMuchos dispositivos, incluyen ya de fábrica un software de control parental. Los padres deberíamos prestar atención a las opciones que queremos configurar y poner las contraseñas necesarias, para sacar el máximo provecho dependiendo de la edad de nuestro hijo. Incluso, permiten normalmente crear diferentes usuarios del dispositivo, con diferentes configuraciones y restricciones (por ejemplo para varios hermanos de diferentes edades).

Por otro lado, existen sistemas de control parental gratuitos, como Qustodio (para todo tipo de dispositivos), Screen Time (de momento sólo para Android),  Kidbox (para Windows), Norton Online Family (para todos los dispositivos) y otros muchos. El Programa para una Internet más Segura (SIP) de la Comisión Europea realizó una evaluación comparativa de las herramientas de control parental para la protección de niños online (“Benchmarking of parental control tools for the online protection of children – SIP-Bench III”) y ofrece en su página las mejores opciones conforme a las características deseadas por los padres. Pueden consultarse aquí en todos los idiomas oficiales de la Comunidad Europea.

Educar el criterioComo conclusión, me gustaría recalcar, que los sistemas de control parental están muy bien, especialmente para niños pequeños, pero que no pueden en ningún caso suplantar el control de los padres, que no debe ser un “espionaje” a sus hijos, sino como hemos dicho en otras ocasiones, un acompañamiento y una buena educación del sentido crítico de nuestros hijos.

¿Resuelve este artículo todas tus dudas? ¿Quieres añadir alguna información o experiencia? Puedes hacerlo a continuación.

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Nota: Imágenes propiedad de http://www.freepik.com

Un tema que debe preocuparnos, y mucho. Es necesario hablar de ello con nuestros hijos (especialmente nuestras hijas) para que se valoren como son y no caigan nunca en la tentación de seguir pro-ana y pro-mía. Hay que exigir a las autoridades que prohíban este tipo de contenidos. Nos lo cuenta Guillermo Cánovas en su blog.

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Laura ha cumplido 12 años este curso, y cuando regresó de sus vacaciones de verano una de sus amigas le dijo que “había echado culo”. Esa misma tarde cogió la tablet que hay en el salón de su casa y en lugar de bucear entre vídeos musicales de Youtube, se metió en un buscador y tecleó: “cómo perder culo” y “dietas para adelgazar”. Una página le llevó a un foro, y éste a otro. Al final, sin buscarlo ni saberlo, accedió a una de las cientos de páginas pro-ana que circulan por internet. “Pro-ana” es el nombre que las pro-anorexia se dan a sí mismas, del mismo modo que las “Pro-mia” son las webs, foros y perfiles en los que se mueven las pro-buliMIA.

Las niñas y adolescentes que frecuentan estos espacios en internet tienen, en su mayor parte, entre 14 y 16 años de edad, pero se mezclan con…

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Acceder a las redes sociales no es muy complicado, pero como todas las cosas tienen sus detalles a tener en cuenta, vamos a ver cómo crear un nuevo perfil en Facebook, empezando desde cero, como si fuera la primera vez que estamos en Internet.

Comenzamos con Facebook porque es la red social más utilizada y genérica, así que es una buena forma de empezar a habituarse con el uso de las mismas.

En primer lugar desde el explorador que utilizamos habitualmente (Chrome, Firefox, Interent Explorer,…) buscamos la dirección de Facebook: www.facebook.com (también puedes acceder pinchando en el enlace)

Buscar Facebook

En el primer resultado que nos aparece, podemos leer la bienvenida a la red social. Pinchamos en la opción “Sign Up for Facebook”.

Aparecerá una pantalla de registro, en español (u otro idioma si así lo seleccionamos), en la que tenemos que rellenar nuestros datos personales:

Registro en Facebook

Puedes poner tus datos reales (nombre y apellidos) aunque prefieras utilizar un sobrenombre (o Nick name) ya que luego podrás configurar lo que se muestra, una vez creado tu perfil.

El correo electrónico que pongas debe ser real, ya que tendrás que verificar los datos desde allí. Si no quieres mezclar Facebook con tus ocupaciones normales, puedes crear una cuenta gratuita en Google (xxxx@gmail.com) y utilizarla para esto. Allí te llegarán las notificaciones cuando alguien comente o comparta tus publicaciones, o si te etiquetan por ejemplo en alguna foto. No hay ningún problema por poner tu cuenta habitual, es una cuestión solo de comodidad para ti.

Intenta que la contraseña sea original. No es recomendable utilizar la misma contraseña para todas las aplicaciones que utilices. Cópiala en un sitio seguro al que sólo tú tengas acceso. (Siempre es recomendable tener en algún cuaderno o archivo protegido un listado con todos los nombres de usuario y contraseñas que utilizas, aunque tampoco es grave el no tenerlo puesto que todas las aplicaciones te permiten recuperar la contraseña – por ejemplo vía mail – en caso de haberla olvidado). Es bueno que la contraseña contenga letras y número para que sea más complicado adivinarla.

Te piden la fecha de nacimiento. Es importante que rellenes este dato sin falsearlo. Sirve sobre todo para confirmar que tienes edad suficiente para acceder a la red social (mayor de 14 años). En tu configuración de privacidad puedes determinar si el año de nacimiento se mostrará a alguien o no. (Si tú no lo deseas, nadie sabrá tu edad exacta). Internamente, las redes sociales utilizan tus datos para clasificarte demográficamente, en una banda de edad determinada, por género e intereses. Eso permitirá que te llegue publicidad o no de un determinado producto. Se supone que ayuda a que no recibas publicaciones promocionales que no van a ser de tu interés y que así tu navegación sea más relajada.

Registro2

Una vez has rellenado tus datos, cliqueas la casilla verde de Registro.

Aparecerá una nueva ventana – “Paso 1” –  que te ofrece la posibilidad de buscar a tus “amigos” que ya se encuentren dados de alta en Facebook. Para esto utilizará la lista de tus contactos asociados a la dirección de correo con que te has dado de alta. Si es un correo nuevo y quieres que busque en los contactos de otra cuenta de correo, puedes modificarlo. También puedes buscar tus contactos de otros servidores de correo diferentes, desde Outlook y desde Messenger.

Facebook buscará tus contactos y tú decidirás si quieres o no solicitar “su amistad” en esta red social. No lo hará automáticamente.

Paso1 de registro

Cuando permites a Facebook que busque en tu lista de contactos, aparecerá una pantalla en la que tienes que confirmar que le das permiso para ver tu dirección de correo electrónico (no tus mensajes, sólo la dirección), visualizar tu información de perfil básica (tu nombre o foto, si lo tienes configurado en la cuenta de correo) y administrar tu lista de contactos (es decir, mirarlos y compararlos con su base de datos para saber si ya tienen una cuenta en Facebook). Si estás de acuerdo, pulsas “Aceptar”. Si no te interesa, puedes cancelar y pasarás al siguiente paso. Siempre podrás buscar tus contactos más adelante, de forma manual (buscando uno a uno a tus conocidos o familiares), o automática (repitiendo este proceso).

Permisos FB

Una vez superado el paso de buscar o no a los contactos que queremos convertir en “amigos”, pasamos automáticamente al “Paso 2”: Completar tus datos personales. Facebook te pide que completes una información adicional y te da ya la opción de mostrar o no estos datos en tu perfil, en tu página de Facebook. Es el momento de tomar la primera decisión sobre el nivel de privacidad que quieres tener. Te pregunta tu ciudad de residencia, la de nacimiento, el instituto y la universidad en la que estudias o estudiaste y dónde trabajas. Para cada uno de estos datos puedes configurar la privacidad que te interesa: Puedes hacerlos públicos (cualquiera que busque tu nombre en Facebook podrá verlos), puedes decidir que lo vean sólo tus amigos (aquellos a los que has aceptado su solicitud de amistad), que lo veas sólo tú y nadie más, o personalizar tu elección: por ejemplo que lo puedan ver tus amigos y los amigos de tus amigos, o sólo los que pertenezcan a una lista concreta o a un grupo, o todos menos los que pongas en una lista.

Paso 2 registro en FB
Compartir con

¿Para qué sirve rellenar estos datos? Estos datos no son obligatorios. Si los rellenas es para facilitar que tus amigos (futuros amigos de Facebook) puedan localizarte con mayor facilidad. Por ejemplo es posible que un antiguo compañero de clase pueda encontrarte aunque desconozca tu mail y el nombre exacto con que hayas dado de alta. Aunque no completes esta información ahora, siempre tendrás la opción de añadirla o modificarla más adelante.

Una vez completado lo que hayamos creído conveniente, damos a “Siguiente” y llegamos al “Paso 3”, donde nos piden que añadamos una foto de perfil. A veces, sobre todo cuando empezamos en este mundillo, nos da un poco de repelús el subir una foto nuestra, pero la verdad es que hay mucha gente con nuestro mismo nombre y es una forma de facilitar a nuestros amigos que nos reconozcan para que puedan empezar a seguirnos. En el ejemplo que estoy creando, con una persona ficticia llamada “Mi Hijo – Y Las RRSS”, me indica Facebook que hay otras 50.000 personas que se llaman “Mi Hijo”. Si no pongo una foto (o imagen) difícilmente me va a reconocer nadie.

Paso 3 registro

La foto que yo ponga en el perfil siempre será pública, igual que sus comentarios y la imagen de portada. El resto de fotos que suba, podré decidir si por defecto serán públicas o su grado de privacidad, y además en cada caso podré modificar esta característica.

Puedo utilizar una foto que ya tengo en el ordenador, o hacer una en este momento con la webcam (mi experiencia es que estas últimas no suelen salir muy bien, recomiendo utilizar una que ya tengamos).

Una vez que elegimos la foto de perfil, Facebook nos da la bienvenida de nuevo y nos ofrece la posibilidad de configurar la privacidad. Es interesante que hagamos el recorrido para entender qué opciones existen. Es muy importante hacer bien la configuración de la privacidad, también con nuestros hijos en toda red social que se den de alta. Ellos controlan perfectamente la tecnología y sabrán llegar sin problemas a este punto, pero si son menores necesitan nuestro sentido común, nuestro acompañamiento para configurar su privacidad, y con ello su seguridad, adecuadamente.

Recorrido Privacidad FB

Vamos a hacer el recorrido parándonos en cada punto, para tener claro más adelante cómo queremos configurar la privacidad. Nada más empezar, Facebook ya te explica que se trata de configurar quién podrá ver cada una de tus publicaciones, si serán públicas, si las verán solo tus amigos, o conforme a tu configuración personalizada. Además, en cada publicación, puedes modificar esta opción. Por ejemplo, puede que quieras tener todo en privado, sólo para tus amigos, pero que una publicación en concreto quieras que llegue a más gente. Pues en tu configuración general pondrás que sólo pueden ver tus cosas, tus amigos. Cuando compartas eso que quieres hacer público, lo indicarás directamente en esa publicación, sin que se modifique ninguna otra publicación anterior ni posterior.

Recorrido1

En la siguiente pantalla, Facebook nos explica en qué consiste el etiquetado: Cualquiera que sube una imagen puede etiquetarse en ella, decir que está ahí, marcando su cara y añadiendo su nombre. Esto enlazará esa foto directamente con su biografía. Si esa foto se comparte por sus amigos y  los amigos de sus amigos, siempre que alguien pase sobre ella, podrá enlazar directamente con quien está etiquetado. También te puedes etiquetar en una foto que ha subido otra persona, o te pueden etiquetar otros en las fotos que ellos suben. Siempre que apareces etiquetado donde sea, hay un enlace directo a tu biografía. Por este motivo, Facebook te da la opción de exigir que antes de publicar en tu biografía una foto etiquetada pase primero por tu aprobación (revisión). Puedes encontrar información muy detallada sobre las opciones directamente en esta página de Facebook. Antes se podía configurar de forma que no permitías que nadie te etiquetara, pero esa opción ya no existe.

Paso 2 recorrido

Para realizar cualquier ajuste de privacidad, una vez que ya tienes el perfil en funcionamiento, sólo tienes que seleccionar el símbolo con el candado que parece en la esquina superior derecha de la pantalla:

icono configuración privacidad

Luego entraremos allí para estudiar cada paso y sus opciones.

Por último Facebook nos recuerda que algunas aplicaciones que utilizamos, están conectadas a Facebook y nos piden permisos para acceder a nuestro perfil público, ver nuestro listado de amigos, etc. Podemos configurar la privacidad para que sea posible utilizar estas aplicaciones o no, e incluso para que si otros amigos las utilizan, pueda verse nuestro perfil como amigo suyo, o no.

Paso 4 seguridad FB

Una vez que Facebook nos ha hecho este recorrido por sus opciones de privacidad, nos vuelve a dar la opción de buscar a nuestros amigos. Como ocurría antes, podemos hacerlo en este momento o dejarlo para más adelante.

Si nos fijamos en la pantalla, vemos que al menos hasta el 31 de diciembre de 2014, aparece una señal en rojo, sobre el icono de la bola del Mundo, con un número n. Esto indica que tenemos n nuevas publicaciones en nuestro muro. Es decir que nuestros amigos, a los que seguimos, han publicado n artículos nuevos que podemos mirar. Para verlos, podemos pinchar sobre el icono en cuestión, o ir a la opción “Inicio” que aparece en la barra superior.

Aviso mensaje

Como es la primera vez que entramos en Facebook, y estamos en la fecha que os he indicado, el mensaje que tenemos es del propio Facebook anunciando su nueva política de privacidad que entrará en vigor el 1 de enero de 2015 y que supuestamente mejorará la privacidad de los usuarios al complicar más a las empresas que puedan ofrecer sus productos si no ha habido previamente un interés claro y constante por parte del usuario.

Antes de configurar nuestra cuenta, hagamos un repaso a las zonas de nuestro perfil de Facebook, conforme lo veremos en una pantalla de ordenador. En una tableta la apariencia es similar pero hay que desplazarse a derecha e izquierda. Una vez conocida la red social en el ordenador, es más fácil tener todo identificado también en la aplicación para smartphone.

Sobre la imagen se indica cada zona y lo que encontraremos en ella. Conforme vayamos haciendo uso de Facebook, veremos cómo se completan los huecos con información que puede ser interesante para nosotros, como los recordatorios de eventos o de los cumpleaños de nuestros amigos. Para empezar, yo pondría una foto de perfil y una imagen de portada. Luego configuraría la cuenta, con los ajustes de seguridad y privacidad. Por último buscaría amigos y comenzaría mirando lo que comparten, para pasar después a publicar yo mismo algunas cosillas.

Descripción general de FB

Ahora te invito a seguir la guía para configurar tu nueva cuenta de Facebook de la forma más adecuada a la privacidad y seguridad que te interesan. Pincha aquí.

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Todos podemos percibir que estamos viviendo una época de grandes cambios. Lo que ya se denomina como la “Era Digital”, la “Era de la Comunicación” o la “Era del Conocimiento” está provocando grandes cambios en la forma de interactuar con el mundo, con la sociedad, nuevas formas de aprender de comunicarnos, de comprar, de trabajar, de crear… Podemos tomar una actitud de rechazo al cambio, o podemos tomar las riendas, descubrir todas las ventajas y sacar el máximo provecho de ellas. Las “Nuevas Tecnologías” no son algo del futuro, son nuestro presente y ser capaces de entenderlas y tener el criterio suficiente para utilizarlas adecuadamente se hace imprescindible.

 

Este blog, junto con mi libro “#Socorro! ¿Qué hace mi hijo en las redes sociales?” tratan de exponer unas reflexiones sobre la forma en que los padres y educadores, nacidos en una “época analógica” completamente diferente, podemos ayudar a nuestros hijos a tener ese criterio, a sacar el máximo partido a las nuevas tecnologías y a hacer un buen uso de las mismas, evitando los riesgos que también existen y preocupándonos ante todo por su seguridad física, psíquica y moral. Libro

 

Según varios estudios, alrededor del 65% de nuestros hijos que actualmente están en edad escolar, trabajará en una profesión que aún no está inventada, relacionada con las nuevas tecnologías. Muchos serán los que inventarán las nuevas aplicaciones y redes sociales del futuro. Es tan importante educarles en el buen uso de las redes sociales, por ejemplo, como enseñarles química o física. La nueva Ley de Educación ya incluye las Competencias Digitales que se podrían resumir en el concepto de educar el criterio para ser capaces de manejar la casi infinita cantidad de información que podemos encontrar en Internet. Desde casa, desde la familia, los padres tenemos también la necesidad de entender algunos conceptos, para poder guiar a nuestros hijos, que aunque controlan mejor la parte técnica, necesitan ayuda para formar su sentido común, para descubrir los valores y hacerse responsables. Como dijo Spiderman: “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”, y las nuevas tecnologías nos otorgan un gran poder.

 

¡No es tan difícil! ¡No podemos dejarnos vencer por la pereza! Nosotros, “padres del siglo pasado” podemos y debemos ayudar a nuestros hijos. Ellos lo necesitan y además, lo merecen. Es nuestra obligación el tratar de entender al menos la filosofía de las redes sociales y de las nuevas tecnologías, para que nuestros hijos tengan en nosotros el apoyo que necesitan y el sentido común que nos otorga la experiencia de vida.

Os animo desde aquí a participar en el blog, a aportar nuevas ideas sobre artículos de interés, a consultar, a comentar, a debatir. Siempre que impere la buena educación y las críticas sean constructivas, serán bien recibidas.