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Hoy traemos, después de una temporada sin tiempo para escribir, un artículo que nos ha enviado una lectora del blog, desde Colombia y que consideramos una gran aportación por tratar un tema que sin duda debería preocuparnos. Desde aquí mi agradecimiento a Catalina López Zuluaga por su trabajo:

NiñoVideojugando

El uso de los videojuegos en la red y cómo afecta a nuestros hijos

Poco a poco los padres nos hemos involucrado más profundamente en la vida virtual de nuestros hijos. Todos esos titulares sobre el ciberbullying y el acoso escolar nos han puesto en guardia con todos los peligros que podemos encontrar en las redes sociales, pero pocas veces tomamos en cuenta que los videojuegos presentan un escenario totalmente libre para relacionarse con completos desconocidos sin que siquiera nos demos cuenta, eso sin contar otros problemas asociados al abuso.

 

Efectos Negativos del abuso de videojuegos online

Hay que destacar que no todos los videojuegos son malos y tampoco representan un peligro todo el tiempo, de hecho hay muchos juegos que han demostrado ser bastante útiles para desarrollar la agilidad mental e incluso para aprender otros idiomas, sin embargo cuando se abusa de los juegos que no traen nada productivo entonces empiezan los problemas, sobre todo si esos juegos están en línea.

Entre las primeras consecuencias negativas tenemos la adicción a esta actividad, causando que nuestros hijos basen sus vidas en una realidad virtual que no aporta nada positivo, alejándose de la realidad, prestando poco interés a sus estudios, a su futuro y a sus amigos.

El uso desenfrenado de los videojuegos está muy relacionado con problemas físicos y psicológicos tales como el insomnio, el túnel carpiano, problemas de visión, ataques de epilepsia, violencia descontrolada, comportamiento antisocial, etc.

Pero lo que más nos debe preocupar de los videojuegos online son las otras personas que pueden estar jugando con nuestros hijos. Dado que dentro de dicha zona virtual encontraremos niños, adolescentes y adultos con perfiles falsos y alias, dispuestos a decir cualquier cosa que se les pase por la cabeza, nuestros hijos están expuestos a gran cantidad de lenguaje ofensivo, violento y subido de tono. Además, si los juegos tienen una plataforma menos infantil, se ven muchas amenazas y se mueve activamente el dinero, haciendo que nuestros hijos se enfrenten a situaciones poco comunes que no deberían normalizar.

PadreHijoJugando

¿Cuál es nuestro deber como padres?

Para evitar las consecuencias negativas es inevitable poner límites y supervisar de cerca lo que hacen nuestros hijos en estos videojuegos. Es esencial la buena comunicación y la confianza.

Cuando veas a tus hijos entusiasmados por un juego en la computadora o en sus celulares no temas preguntarles de qué se trata, qué hacen y con quién hablan, pídeles que te enseñen sus movimientos y donde está la diversión, es posible que solo sea un juego inofensivo y que la pasen bien juntos, pero será muy ilustrativo y tendrás información de primera mano vinculada a los gustos y el ambiente en el que se desarrollan tus hijos para así poder tomar acciones.

Los padres debemos conocer el sistema de clasificación por edades PEGI (Información Paneuropea sobre Juegos) que la “Federación de Software Interactivo de Europa” estableció con el objeto de ayudar a los progenitores europeos a tomar decisiones informadas a la hora de adquirir juegos de ordenador. No sólo nos indica la edad recomendada para cada juego sino que mediante un código gráfico describe el porqué de dicha calificación: violencia, lenguaje soez, miedo, drogas, sexo, discriminación, juego (ludopatía) y juego en línea con otras personas. De esta forma, cuando permitimos o no que hagan uso de un videojuego, será una decisión bien informada.

Los límites son otra cuestión importante: establecer un horario especial que no supere las dos horas de juego. Por otro lado es esencial que cumplan con sus responsabilidades escolares, mantengan limpio y ordenado su cuarto, ayuden en casa y se alejen de los electrónicos cuando compartan en familia. Promover las actividades físicas al aire libre es una grandiosa forma de que se diviertan y mejoren al mismo tiempo su salud y no abusen de los videojuegos.

Si te parece que tus hijos pasan demasiado tiempo frente a una pantalla, han incrementado su comportamiento rebelde, grosero o violento, se saltan las clases o disminuyen sus calificaciones, ya no ven tan seguido a sus amigos, o algún otro síntoma de que algo anda mal, es importante que converses con ellos y busques ayuda de un profesional para saber lo que ocurre y cómo evitarlo.

¡No siempre es fácil, utiliza tu instinto de padre y busca el equilibrio!

 

¡No dudes enviarnos todos tus comentarios o cualquier aportación adicional!

 

CatalinaLopezZuluagaSobre la autora colaboradora: Catalina López Zuluaga

Nací en Medellín, Antioquia y estudié en el Colegio Montessori. Fui a la Universidad Pontificia Bolivariana donde me gradué en Comunicación Social y Periodismo en el año 2005. Conocí a mi esposo en uno de mis viajes y llevo 10 años casada. Tengo dos hijos: Mariana de 8 años y Tomás de 5 años. Me apasiona viajar, leer, el cine y todas las actividades de aire libre. Desde hace un año empecé mi proyecto de escribir online acerca todas mis aventuras de viajes y mi bonita experiencia como mamá. @CatalinaLoZu

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Grupos de WhatsappYa hemos hablado de las debilidades de WhatsApp, de su configuración de la privacidad, y de las buenas maneras de uso, pero nos hemos guardado para el final el tema más conflictivo: los grupos de WhatsApp.

Crear un grupo de WhatsApp es muy fácil, solo tienes que ir a las opciones y seleccionar “Nuevo grupo”. Eliges el nombre, pones si quieres un icono y seleccionas a las personas que quieres agregar desde tu lista de contactos. Quien crea el grupo tiene el rol de administrador y será el único que pueda añadir componentes, o eliminarlos por voluntad propia. Cada uno de los integrantes del grupo, puede salir del mismo, si no quiere participar, y puede eliminarlo para que no aparezca en su historial de WhatsApp del teléfono. Además, cada uno de los integrantes, puede ver el contacto del resto de personas que forman el grupo y comunicarse con ellas de forma individual.

saturación de mensajesLo que ya no es tan fácil, porque no nos hemos acostumbrado a hacerlo así, es poner unas normas para el uso de cada grupo. Lo ideal, sería tener claros algunos puntos desde el principio, para evitar conflictos y saturaciones. Los adultos tenemos que acostumbrarnos a hacerlo, aunque sea de forma tácita y ser un buen ejemplo para nuestros hijos. Estos son algunos ejemplos de normas de grupo:

  • Horario: Lo utilizaremos de 8:00h a 23:00h. Para urgencias hay otras vías.
  • Contenido: Hablaremos de asuntos relacionados con la actividad extraescolar de hockey o de interés común de todo el grupo (indicar un tema limita el abuso del grupo, por ejemplo con fines comerciales de alguno de los integrantes). No se permiten las críticas ni ataques directos a ninguno de los niños del equipo ni al entrenador (este tipo de actitudes, que se dan mucho en los grupos de padres-madres de los colegios, son muy negativas. Los problemas personales, se resuelven mejor con profesor o entrenador directamente). Dado que los niños pueden leer el contenido, nos abstendremos de imágenes o chistes subidos de tono. (Cuidar las sensibilidades es importante)
  • Política: Si ya no tienes a tu hijo en el equipo, deberías abandonar el grupo. Mantener la intimidad del propio grupo, es responsabilidad de todos los integrantes.
  • Formas: Si alguien hace una pregunta tipo “¿alguien ha encontrado el calcetín de mi hijo?” y no lo tienes tú, no es necesario responder. Que responda solo quien lo encuentre. Esto que parece una tontería, evita muchos mensajes innecesarios, que llenan la memoria de nuestros móviles.
  • Adjuntos: Podemos enviar vídeos y fotos de los partidos, pero quedarán para uso particular de los participantes del grupo. La ley de protección de datos debe respetarse también por los padres de los compañeros.

Otras cosas interesantes que conviene saber de los grupos, son:

En los grupos de niños de una clase, si se comete bullying a algún alumno, por parte de los compañeros, el colegio debe demostrar que no pudo hacer nada por evitarlo (aquí no se presume inocencia). De la misma forma, los compañeros que aun no siendo los autores del acoso, no sean proactivos para evitarlo, pasan a ser cómplices, así que los niños deben tomarse muy en serio la tarea de frenar el acoso escolar, puesto que puede haber consecuencias legales.

Integrantes de grupo WhatsappExiste la posibilidad de cambiar o eliminar administradores de un grupo en WhatsApp (Nos lo cuenta aquí Genbeta).

Los padres utilizamos el grupo de WhatsApp de la clase, muchas veces de mala manera, así que tenemos que intentar hacerlo mejor. Una de las cosas que estamos haciendo peor, es funcionar como una agenda para los deberes de nuestros hijos, con lo cual estamos impidiendo que crezcan en la responsabilidad, que es lo que tienen que aprender, por encima de las matemáticas o las ciencias. Es preferible una mala nota una vez, por olvidarse de apuntar los deberes, que toda una vida olvidándose las cosas por no saber manejar su agenda.

Otro detalle interesante, es que podemos silenciar los grupos de WhatsApp, para que aun estando el teléfono con el volumen de audio encendido, no recibamos notificaciones cada vez que llega un nuevo comentario. Hacer esto es muy sencillo, pero si necesitas ayuda, puedes seguir estas instrucciones.

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Muchas veces me han hecho la pregunta: ¿Puedo quedarme tranquilo cuando mi hijo utiliza el Smartphone o tableta, con el control parental bien configurado?

Niños con dispositivoLa respuesta no es tan sencilla. En primer lugar debemos ser conscientes de que ningún sistema de control parental es 100% seguro, aunque cada vez son más precisos. En segundo lugar, estos sistemas son más eficaces cuando hablamos de niños de corta edad ya que van a evitar que se encuentren con contenido no deseado, que no estaban buscando. En el caso de los niños que ya son capaces de controlar técnicamente una aplicación, probablemente a partir de los 9 ó 10 años, si ellos quieren saltarse el control parental, lo harán. Además, es fácil que tengan acceso a los dispositivos de otro compañero, un vecino o algún familiar. Su seguridad dependerá sobre todo de haber educado previamente su mirada crítica, para que no busquen páginas con contenido no apropiado. Aun así, las herramientas de control parental seguirán siendo útiles para controlar el tiempo y horario de conexión, o tener un historial de las páginas visitadas. Mi respuesta entonces sería que las herramientas de control parental indudablemente nos ayudan, pero el control parental lo tenemos que realizar realmente los padres.

Las herramientas de control parental cumplen dos funciones:

Monitorización:

  • Llevar a cabo un registro de las páginas visitadas y tiempo de permanencia en ellas (nos permite crear “listas blancas” y “listas negras” para restringir además el acceso).
  • Controlar el tiempo y horario que el niño puede tener activo el dispositivo, incluso diferenciando para cada día de la semana.
  • Reinicio de la aplicación de control parental, para evitar que el niño, accidentalmente, pueda salir de la misma.
  • Localizar mediante GPS el dispositivo.
  • Muchas realizan informes de actividad que se envían por mail al adulto responsable, para que pueda supervisar el uso que el menor está haciendo de su dispositivo.
  • Algunas permiten controlar de forma remota el dispositivo del niño, desde el ordenador del tutor.

Filtro de contenidos:

  • Filtro de protecciónBloquear el acceso a determinadas carpetas del dispositivo, por ejemplo con información de sus padres. De esta forma por un lado evitaremos que modifiquen o eliminen información importante y por otro lado, podremos tener información privada.
  • Bloquear el acceso a páginas web, juegos o aplicaciones que hayamos determinado por considerar de contenido inapropiado, bien porque su dirección de url contiene un patrón, porque las hayamos especificado, o porque el propio contenido de la página web incluya determinadas palabras.
  • Pueden impedir el uso de chats o de redes sociales.
  • Impedir actividades o aplicaciones que impliquen un desembolso económico.

SW de control parentalMuchos dispositivos, incluyen ya de fábrica un software de control parental. Los padres deberíamos prestar atención a las opciones que queremos configurar y poner las contraseñas necesarias, para sacar el máximo provecho dependiendo de la edad de nuestro hijo. Incluso, permiten normalmente crear diferentes usuarios del dispositivo, con diferentes configuraciones y restricciones (por ejemplo para varios hermanos de diferentes edades).

Por otro lado, existen sistemas de control parental gratuitos, como Qustodio (para todo tipo de dispositivos), Screen Time (de momento sólo para Android),  Kidbox (para Windows), Norton Online Family (para todos los dispositivos) y otros muchos. El Programa para una Internet más Segura (SIP) de la Comisión Europea realizó una evaluación comparativa de las herramientas de control parental para la protección de niños online (“Benchmarking of parental control tools for the online protection of children – SIP-Bench III”) y ofrece en su página las mejores opciones conforme a las características deseadas por los padres. Pueden consultarse aquí en todos los idiomas oficiales de la Comunidad Europea.

Educar el criterioComo conclusión, me gustaría recalcar, que los sistemas de control parental están muy bien, especialmente para niños pequeños, pero que no pueden en ningún caso suplantar el control de los padres, que no debe ser un “espionaje” a sus hijos, sino como hemos dicho en otras ocasiones, un acompañamiento y una buena educación del sentido crítico de nuestros hijos.

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Nota: Imágenes propiedad de http://www.freepik.com

Configurar la privacidadComo hemos comentado anteriormente, el éxito de Whatsapp no radica precisamente en su seguridad. Tiene la gran ventaja de ser una herramienta de comunicación muy sencilla de utilizar que de forma gratuita (por menos de 1€ al año a cambio de no incluir publicidad) nos permite intercambiar información de todo tipo: estado, imágenes, vídeo, audio, texto, enlaces,…, con independencia de tener o no el mismo sistema operativo en el teléfono de todos nuestros contactos. Aunque no puede garantizar la privacidad de la información que intercambiamos, sí que nos permite configurar una serie de valores que deberíamos tener en cuenta, especialmente si son nuestros hijos quienes utilizan el teléfono.

¿Cómo podemos acceder a los ajustes de Privacidad?

En Android: pulsamos el botón de Menú y luego en Ajustes > Info de Cuenta > Privacidad.

En iOS: en la barra inferior de la aplicación, pulsamos el botón Ajustes > Cuenta > Privacidad.

En Windows Phone: en la zona inferior de la interfaz pulsamos el botón de los tres puntos, y luego vamos a Configuración > Cuenta > Privacidad.

Ajustes de privacidad

A partir de aquí, la configuración es igual para cualquier teléfono:

Opciones de privacidadPodemos seleccionar quién verá la hora de la última vez que me he conectado: Nadie, Mis contactos (los que tengo grabados en la agenda del teléfono) o Todos. Al ocultar la hora de la última conexión, se evitan exigencias de respuesta por parte de los demás, pero si lo hacemos, tampoco podremos ver la última hora de conexión de nuestros contactos. Ocultarlo (seleccionando “Nadie”) es útil, especialmente en el caso de los adolescentes, para evitar la ansiedad que inconscientemente nos causa saber que nuestro amigo ha podido ver nuestro mensaje y aún no ha respondido.

Ahora, a partir de la actualización de Whatsapp versión 2.11.473 también se puede desactivar el doble check azul que indica que el receptor ha leído el mensaje. La opción de “Confirmación de lectura” aparece en esta misma pantalla.

Podemos decidir a quién se mostrará nuestra foto de perfil: Todos, Mis contactos o Nadie. En este caso, si la foto es personal, podemos decidir que sólo la vean nuestros amigos. Si ponemos “Todos”, cualquier persona que tenga nuestro número de móvil, podrá verla.

De la misma manera, podemos decidir a quién damos permisos para leer la frase de nuestro Estado, con las mismas opciones de antes.

Por último, en esta pantalla, podemos bloquear algún número del cual no queremos bajo ningún concepto recibir mensajes. Por ejemplo en casos de acoso, podemos bloquear al acosador.

Otra opción relacionada con la privacidad y la seguridad que podemos configurar, es la descarga automática de archivos multimedia. Si no lo modificamos, por defecto, Whatsapp descargará automáticamente a las carpetas de la galería de nuestro Smartphone, todos los archivos de imagen, vídeo y audio que reciba. Unos nada más recibirlos y otros cuando dispongamos de wifi.

Si compartimos el dispositivo con nuestros hijos pequeños y además podemos recibir archivos con “contenido sensible”, quizás convenga desactivar la descarga automática ara evitar que sean los niños quienes se encuentren con imágenes o vídeos no recomendables para su edad. Siempre existirá la opción de guardar manualmente cualquier archivo que nos interese, pero no lo hará de forma automática. Desactivar la descarga automática tiene además la ventaja de velar por el espacio ocupado en la memoria de los teléfonos.

 Ajustes almacenamiento

Si decidimos mantener la descarga automática activada, podemos decidir en qué momento se realizará la descarga de cada una de las opciones: vídeo, audio o imagen.

Opciones de descargaPara liberar espacio en la memoria del móvil, en este caso siempre podemos de forma manual ir borrando los archivos innecesarios de las carpetas que crea Whatsapp en la galería de imágenes del Smartphone.

Una vez optimizadas las opciones de seguridad, debemos tener en cuenta que la mejor seguridad somos nosotros mismos. Debemos recordar que la privacidad no es absoluta, así que no conviene enviar datos privados ni imágenes íntimas por este medio, como ya explicábamos en el artículo sobre las debilidades de Whatsapp.

Y si te interesa saber más sobre el buen uso de Whatsapp, espera a leer nuestra próxima publicación sobre las buenas maneras en esta aplicación.

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Logo de WhatsappWhatsapp es una aplicación que prácticamente todos conocemos y utilizamos a diario. Se creó como servicio de mensajería instantánea, pero ya es considerado por muchos como red social, por la forma en que utilizamos los grupos para intercambiar archivos de imagen, vídeo y cualquier otra información. El uso mayoritario es para ocio y si bien es cierto que hay mucha diversión, no todo es guasa en Whatsapp. A veces intercambiamos datos personales, como números de cuenta o de la tarjeta de crédito, o documentos privados como el contrato de un seguro, y no estamos siendo conscientes de la escasa seguridad que nos ofrece esta aplicación.

Para empezar, Whatsapp almacena la información que se envía de un teléfono a otro, en varios servidores, durante un plazo de seguridad que nunca ha confirmado cuál es. Almacena los números de teléfono de nuestra agenda que no tienen aún instalado Whatsapp. Y por supuesto, almacena los datos adjuntos que enviamos alegremente cuando nos comunicamos. En principio, la mayoría de nosotros, no podría acceder a estos datos, pero cada vez hay más noticias sobre hackers que descubren nuevas formas de acceder a mucha información personal y distintos tipos de estafa que llegan por esta vía.

Por otro lado, Whatsapp no nos pide ninguna contraseña para identificarnos. Para verificar que utilizamos la cuenta de nuestro propio teléfono, utiliza datos de su IMEI. Este dato no es público, pero si has liberado tu móvil, si lo has comprado de segunda mano, o si tienes la caja del terminal a la vista, es fácil averiguarlo. Es relativamente fácil que alguien pueda suplantar tu identidad y enviar o recibir los mensajes por ti. Esto empeora cuando utilizamos alguna de las aplicaciones cliente de Whatsapp, es decir cuando lo vemos desde otras apps. Es interesante como nos lo cuenta Álvaro Cano en este artículo de TecSapiens.

Otra de las desventajas que tenemos en Whatsapp es la cantidad de spam que podemos recibir en forma de cadenas de Hoax (bulos), de enlaces que incluyen virus y malware, de información no convenida en un grupo concreto (que por su carácter no cumple las normas establecidas para ese grupo), y la cantidad de archivos que automáticamente se descargan en nuestro teléfono ocupando gran parte de la memoria. Para evitar los problemas de sobrecarga en la memoria podemos o bien vaciar las carpetas de imágenes y vídeo que crea Whatsapp en nuestra galería, de forma manual, o bien configurar la aplicación para que no descargue automáticamente los archivos recibidos, de forma que si queremos guardar alguno, tendríamos que indicarlo explícitamente y en caso contrario, no se almacenaría en el Smartphone. En este artículo de Miguel López, en Genbeta, podemos ver cómo configurar esta opción.

Doble check azulTambién es famoso el revuelo que ha causado en la sociedad la aparición del doble check azul en Whatsapp. Ya no hay excusa para no responder a un mensaje porque quien lo envió sabe no sólo que lo has recibido, sino que tiene confirmación de que lo has leído. Por increíble que nos parezca, esto ha ocasionado muchas rupturas de parejas y enfados entre amigos. En realidad, si actuásemos con buena educación y los temas urgentes no los tratásemos por esta vía, sino por teléfono, no sería tan grave, pero afortunadamente la presión social ha podido con la “genial idea” del fabricante y en la actualización WhatsApp versión 2.11.473 ya se puede desactivar el doble check:

Ajustes > Info de cuenta > Privacidad > Deshabilitar la casilla de “Confirmación de lectura”

De la misma manera podemos configurar Whatsapp para que no muestra la hora de nuestra última conexión. Perderemos la opción de ver a qué hora se conectaron los demás, pero ganaremos en tranquilidad y privacidad. Para más detalles podemos ver el artículo sobre configuración de la privacidad.

Whatsapp WebWhtasapp lanzó hace unos días la nueva opción de utilizar sus servicios desde la web, pero tal y como nos cuentan en Ready Set Click, en este artículo, no ha sido un avance del todo satisfactorio, en primer lugar porque no está disponible para quienes utilizan iPhones (sistema iOS) y sólo se puede utilizar desde el navegador Chrome. En segundo lugar porque es necesario para utilizarlo desde el ordenador, que el teléfono esté próximo, conectado, con cobertura y tarifa de datos activa (es decir, sólo funciona y es útil si tienes el Smartphone al lado, pero prefieres ver tus mensajes desde el ordenador). En tercer lugar, por un tema de seguridad o privacidad de tus datos, ya que quedan abiertos y expuestos a otro servidor, que los almacenará y permanecerá siempre abierto en segundo plano. Y por último, porque un error o discordancia en la fecha que tenga tu PC, puede llegar a eliminar los mensajes y archivos que hayas recibido en tu teléfono, perdiendo esta información.

¿Qué medidas podemos tomar para prevenir estas debilidades de Whatsapp?

Desde la Policía nos recomiendan:

1º. Utilizar el sentido común y la “desconfianza racional” ante las ofertas “increíblemente buenas” o mensajes que vienen de contactos desconocidas. No fiarnos de los chollos e investigar en Internet para comparar y descubrir posibles trampas.

2º. Si vas a realizar una las transacción económica, que sea a través de plataformas seguras y no te fíes de que el interlocutor vía online sea quien dice ser, incluso aunque provenga del perfil social de un amigo, ya que puede haber sido suplantado por algún virus.

3º. Se deben tomar precauciones si se reciben llamadas perdidas desde un teléfono de alta tarificación (905…, por ejemplo) o de un teléfono normal, pero que te deriva a un 80…). No devolver la llamada a números desconocidos.

4º. Tengamos en cuenta que aquellas supuestas ofertas de trabajo que exigen previamente un desembolso económico, no son casi nunca reales y esconden un engaño o afán lucrativo a costa de los que buscan empleo. Es conveniente siempre investigar en Internet el teléfono o características del anuncio.

5º. Los ciudadanos no deben contestar ni rellenar formularios de ningún tipo en caso de recibir un mensaje en el que se solicita la actualización de los datos bancarios, de tarjeta o de cuenta.

6º. Respecto a los equipos informáticos, smartphones y tabletas, conviene protegerlos utilizando programas oficiales y actualizando el sistema operativo para evitar la instalación de virus, troyanos, gusanos o programas espía.

7º. Desde el Grupo de Redes Sociales se recuerda la importancia de no creerse ni difundir mensajes que no procedan directamente de fuentes oficiales (hoax) y pedir al resto que no se le dé credibilidad alguna.

8º. Esta la añado yo. Si puedes, evita enviar información personal, privada, por Whatsapp, y configura adecuadamente las opciones de privacidad que te permite la aplicación. (Puedes ver aquí cómo hacerlo).

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Niños y nuevas tecnologíasLos niños empiezan a utilizar las nuevas tecnologías a edades muy tempranas. Un gran porcentaje de niños entre 9 y 11 años tiene ya su propio dispositivo móvil y lo maneja libre e independientemente. ¿Pero están preparados para hacerlo de forma segura? ¿Conocen los peligros que pueden acechar? ¿Sabrán sacar el máximo provecho a las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación)  sin una guía por parte de sus padres o profesores?

Los que actualmente somos padres de niños en edad escolar hemos crecido en un mundo analógico, completamente diferente al que se encuentran nuestros hijos en esta nueva era digital. ¿Cómo podemos ayudarles a crecer como personas sin entender “su mundo”? ¿Tanto han cambiado las cosas? ¿Podemos meternos y meterles en una burbuja y escapar de las tecnologías?

EducarEs imposible, pero aunque alguien pudiera hacerlo, sería una pena que el miedo nos limitase en el disfrute de todas las ventajas y posibilidades que nos traen las TICs y con ellas las redes sociales. Lo que sí que es imprescindible es que los padres nos preparemos para poder educar a nuestros hijos adecuadamente. No es la era de nuestros hijos, también es la nuestra! Nos toca hacer un pequeño esfuerzo para ponernos al día en lo que nos rodea, por el bien de nuestros hijos, pero también por nosotros mismos. No podemos quedarnos atrás en el uso y disfrute de las tecnologías. Nuestro puesto de trabajo necesita que estemos al día.

Libro #Socorro! ¿qué hace mi hijo en las rrss?

Si te interesa tener a mano una serie de consejos sobre los puntos que deberías comentar con tus hijos antes de dejarle manejar un smartphone de forma independiente, si quieres conocer los riesgos a los que pueden estar expuestos y la forma de evitar que éstos se conviertan en un peligro, si te interesa animar a tu hijo a sacar el máximo partido a las TICs, de forma responsable y siempre en positivo, te invito a leer mi libro “#Socorro! ¡qué hace mi hijo en las redes sociales? – Educar en el buen uso de las redes sociales“, y a seguir este blog donde iremos subiendo información más tecnológica que te ayudará a estar al día en lo que a ellos, y a ti también, os interesa.

Acceder a las redes sociales no es muy complicado, pero como todas las cosas tienen sus detalles a tener en cuenta, vamos a ver cómo crear un nuevo perfil en Facebook, empezando desde cero, como si fuera la primera vez que estamos en Internet.

Comenzamos con Facebook porque es la red social más utilizada y genérica, así que es una buena forma de empezar a habituarse con el uso de las mismas.

En primer lugar desde el explorador que utilizamos habitualmente (Chrome, Firefox, Interent Explorer,…) buscamos la dirección de Facebook: www.facebook.com (también puedes acceder pinchando en el enlace)

Buscar Facebook

En el primer resultado que nos aparece, podemos leer la bienvenida a la red social. Pinchamos en la opción “Sign Up for Facebook”.

Aparecerá una pantalla de registro, en español (u otro idioma si así lo seleccionamos), en la que tenemos que rellenar nuestros datos personales:

Registro en Facebook

Puedes poner tus datos reales (nombre y apellidos) aunque prefieras utilizar un sobrenombre (o Nick name) ya que luego podrás configurar lo que se muestra, una vez creado tu perfil.

El correo electrónico que pongas debe ser real, ya que tendrás que verificar los datos desde allí. Si no quieres mezclar Facebook con tus ocupaciones normales, puedes crear una cuenta gratuita en Google (xxxx@gmail.com) y utilizarla para esto. Allí te llegarán las notificaciones cuando alguien comente o comparta tus publicaciones, o si te etiquetan por ejemplo en alguna foto. No hay ningún problema por poner tu cuenta habitual, es una cuestión solo de comodidad para ti.

Intenta que la contraseña sea original. No es recomendable utilizar la misma contraseña para todas las aplicaciones que utilices. Cópiala en un sitio seguro al que sólo tú tengas acceso. (Siempre es recomendable tener en algún cuaderno o archivo protegido un listado con todos los nombres de usuario y contraseñas que utilizas, aunque tampoco es grave el no tenerlo puesto que todas las aplicaciones te permiten recuperar la contraseña – por ejemplo vía mail – en caso de haberla olvidado). Es bueno que la contraseña contenga letras y número para que sea más complicado adivinarla.

Te piden la fecha de nacimiento. Es importante que rellenes este dato sin falsearlo. Sirve sobre todo para confirmar que tienes edad suficiente para acceder a la red social (mayor de 14 años). En tu configuración de privacidad puedes determinar si el año de nacimiento se mostrará a alguien o no. (Si tú no lo deseas, nadie sabrá tu edad exacta). Internamente, las redes sociales utilizan tus datos para clasificarte demográficamente, en una banda de edad determinada, por género e intereses. Eso permitirá que te llegue publicidad o no de un determinado producto. Se supone que ayuda a que no recibas publicaciones promocionales que no van a ser de tu interés y que así tu navegación sea más relajada.

Registro2

Una vez has rellenado tus datos, cliqueas la casilla verde de Registro.

Aparecerá una nueva ventana – “Paso 1” –  que te ofrece la posibilidad de buscar a tus “amigos” que ya se encuentren dados de alta en Facebook. Para esto utilizará la lista de tus contactos asociados a la dirección de correo con que te has dado de alta. Si es un correo nuevo y quieres que busque en los contactos de otra cuenta de correo, puedes modificarlo. También puedes buscar tus contactos de otros servidores de correo diferentes, desde Outlook y desde Messenger.

Facebook buscará tus contactos y tú decidirás si quieres o no solicitar “su amistad” en esta red social. No lo hará automáticamente.

Paso1 de registro

Cuando permites a Facebook que busque en tu lista de contactos, aparecerá una pantalla en la que tienes que confirmar que le das permiso para ver tu dirección de correo electrónico (no tus mensajes, sólo la dirección), visualizar tu información de perfil básica (tu nombre o foto, si lo tienes configurado en la cuenta de correo) y administrar tu lista de contactos (es decir, mirarlos y compararlos con su base de datos para saber si ya tienen una cuenta en Facebook). Si estás de acuerdo, pulsas “Aceptar”. Si no te interesa, puedes cancelar y pasarás al siguiente paso. Siempre podrás buscar tus contactos más adelante, de forma manual (buscando uno a uno a tus conocidos o familiares), o automática (repitiendo este proceso).

Permisos FB

Una vez superado el paso de buscar o no a los contactos que queremos convertir en “amigos”, pasamos automáticamente al “Paso 2”: Completar tus datos personales. Facebook te pide que completes una información adicional y te da ya la opción de mostrar o no estos datos en tu perfil, en tu página de Facebook. Es el momento de tomar la primera decisión sobre el nivel de privacidad que quieres tener. Te pregunta tu ciudad de residencia, la de nacimiento, el instituto y la universidad en la que estudias o estudiaste y dónde trabajas. Para cada uno de estos datos puedes configurar la privacidad que te interesa: Puedes hacerlos públicos (cualquiera que busque tu nombre en Facebook podrá verlos), puedes decidir que lo vean sólo tus amigos (aquellos a los que has aceptado su solicitud de amistad), que lo veas sólo tú y nadie más, o personalizar tu elección: por ejemplo que lo puedan ver tus amigos y los amigos de tus amigos, o sólo los que pertenezcan a una lista concreta o a un grupo, o todos menos los que pongas en una lista.

Paso 2 registro en FB
Compartir con

¿Para qué sirve rellenar estos datos? Estos datos no son obligatorios. Si los rellenas es para facilitar que tus amigos (futuros amigos de Facebook) puedan localizarte con mayor facilidad. Por ejemplo es posible que un antiguo compañero de clase pueda encontrarte aunque desconozca tu mail y el nombre exacto con que hayas dado de alta. Aunque no completes esta información ahora, siempre tendrás la opción de añadirla o modificarla más adelante.

Una vez completado lo que hayamos creído conveniente, damos a “Siguiente” y llegamos al “Paso 3”, donde nos piden que añadamos una foto de perfil. A veces, sobre todo cuando empezamos en este mundillo, nos da un poco de repelús el subir una foto nuestra, pero la verdad es que hay mucha gente con nuestro mismo nombre y es una forma de facilitar a nuestros amigos que nos reconozcan para que puedan empezar a seguirnos. En el ejemplo que estoy creando, con una persona ficticia llamada “Mi Hijo – Y Las RRSS”, me indica Facebook que hay otras 50.000 personas que se llaman “Mi Hijo”. Si no pongo una foto (o imagen) difícilmente me va a reconocer nadie.

Paso 3 registro

La foto que yo ponga en el perfil siempre será pública, igual que sus comentarios y la imagen de portada. El resto de fotos que suba, podré decidir si por defecto serán públicas o su grado de privacidad, y además en cada caso podré modificar esta característica.

Puedo utilizar una foto que ya tengo en el ordenador, o hacer una en este momento con la webcam (mi experiencia es que estas últimas no suelen salir muy bien, recomiendo utilizar una que ya tengamos).

Una vez que elegimos la foto de perfil, Facebook nos da la bienvenida de nuevo y nos ofrece la posibilidad de configurar la privacidad. Es interesante que hagamos el recorrido para entender qué opciones existen. Es muy importante hacer bien la configuración de la privacidad, también con nuestros hijos en toda red social que se den de alta. Ellos controlan perfectamente la tecnología y sabrán llegar sin problemas a este punto, pero si son menores necesitan nuestro sentido común, nuestro acompañamiento para configurar su privacidad, y con ello su seguridad, adecuadamente.

Recorrido Privacidad FB

Vamos a hacer el recorrido parándonos en cada punto, para tener claro más adelante cómo queremos configurar la privacidad. Nada más empezar, Facebook ya te explica que se trata de configurar quién podrá ver cada una de tus publicaciones, si serán públicas, si las verán solo tus amigos, o conforme a tu configuración personalizada. Además, en cada publicación, puedes modificar esta opción. Por ejemplo, puede que quieras tener todo en privado, sólo para tus amigos, pero que una publicación en concreto quieras que llegue a más gente. Pues en tu configuración general pondrás que sólo pueden ver tus cosas, tus amigos. Cuando compartas eso que quieres hacer público, lo indicarás directamente en esa publicación, sin que se modifique ninguna otra publicación anterior ni posterior.

Recorrido1

En la siguiente pantalla, Facebook nos explica en qué consiste el etiquetado: Cualquiera que sube una imagen puede etiquetarse en ella, decir que está ahí, marcando su cara y añadiendo su nombre. Esto enlazará esa foto directamente con su biografía. Si esa foto se comparte por sus amigos y  los amigos de sus amigos, siempre que alguien pase sobre ella, podrá enlazar directamente con quien está etiquetado. También te puedes etiquetar en una foto que ha subido otra persona, o te pueden etiquetar otros en las fotos que ellos suben. Siempre que apareces etiquetado donde sea, hay un enlace directo a tu biografía. Por este motivo, Facebook te da la opción de exigir que antes de publicar en tu biografía una foto etiquetada pase primero por tu aprobación (revisión). Puedes encontrar información muy detallada sobre las opciones directamente en esta página de Facebook. Antes se podía configurar de forma que no permitías que nadie te etiquetara, pero esa opción ya no existe.

Paso 2 recorrido

Para realizar cualquier ajuste de privacidad, una vez que ya tienes el perfil en funcionamiento, sólo tienes que seleccionar el símbolo con el candado que parece en la esquina superior derecha de la pantalla:

icono configuración privacidad

Luego entraremos allí para estudiar cada paso y sus opciones.

Por último Facebook nos recuerda que algunas aplicaciones que utilizamos, están conectadas a Facebook y nos piden permisos para acceder a nuestro perfil público, ver nuestro listado de amigos, etc. Podemos configurar la privacidad para que sea posible utilizar estas aplicaciones o no, e incluso para que si otros amigos las utilizan, pueda verse nuestro perfil como amigo suyo, o no.

Paso 4 seguridad FB

Una vez que Facebook nos ha hecho este recorrido por sus opciones de privacidad, nos vuelve a dar la opción de buscar a nuestros amigos. Como ocurría antes, podemos hacerlo en este momento o dejarlo para más adelante.

Si nos fijamos en la pantalla, vemos que al menos hasta el 31 de diciembre de 2014, aparece una señal en rojo, sobre el icono de la bola del Mundo, con un número n. Esto indica que tenemos n nuevas publicaciones en nuestro muro. Es decir que nuestros amigos, a los que seguimos, han publicado n artículos nuevos que podemos mirar. Para verlos, podemos pinchar sobre el icono en cuestión, o ir a la opción “Inicio” que aparece en la barra superior.

Aviso mensaje

Como es la primera vez que entramos en Facebook, y estamos en la fecha que os he indicado, el mensaje que tenemos es del propio Facebook anunciando su nueva política de privacidad que entrará en vigor el 1 de enero de 2015 y que supuestamente mejorará la privacidad de los usuarios al complicar más a las empresas que puedan ofrecer sus productos si no ha habido previamente un interés claro y constante por parte del usuario.

Antes de configurar nuestra cuenta, hagamos un repaso a las zonas de nuestro perfil de Facebook, conforme lo veremos en una pantalla de ordenador. En una tableta la apariencia es similar pero hay que desplazarse a derecha e izquierda. Una vez conocida la red social en el ordenador, es más fácil tener todo identificado también en la aplicación para smartphone.

Sobre la imagen se indica cada zona y lo que encontraremos en ella. Conforme vayamos haciendo uso de Facebook, veremos cómo se completan los huecos con información que puede ser interesante para nosotros, como los recordatorios de eventos o de los cumpleaños de nuestros amigos. Para empezar, yo pondría una foto de perfil y una imagen de portada. Luego configuraría la cuenta, con los ajustes de seguridad y privacidad. Por último buscaría amigos y comenzaría mirando lo que comparten, para pasar después a publicar yo mismo algunas cosillas.

Descripción general de FB

Ahora te invito a seguir la guía para configurar tu nueva cuenta de Facebook de la forma más adecuada a la privacidad y seguridad que te interesan. Pincha aquí.

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Vamos a configurar nuestra cuenta completa, para definir correctamente los niveles de seguridad y privacidad que deseamos para nuestro perfil. Para ello, en lugar de entrar desde el icono del candado, vamos a acceder desde el icono con forma de triángulo invertido:

Menú de configuración

La primera selección que nos permite hacer es la configuración general de la cuenta. Si queremos modificar cualquier dato, podemos hacerlo desde aquí, pinchando en la palabra Editar que aparece al final de cada opción.

Configuración general

Configuración de la Seguridad

Vamos a configurar la Seguridad, seleccionándolo en las opciones de la izquierda.

Seguridad en FB

Nos encontramos los siguientes puntos:

  • Notificaciones de inicio de sesión: Facebook te puede avisar cuando le parezca que alguien está accediendo a tu cuenta, ya que abre tu perfil desde un dispositivo diferente al que habitualmente utilizas. Es interesante que te avise, así que pinchamos en “Editar” y marcamos la opción que nos convenga: que nos avise por mail (yo la recomiendo) o mediante un mensaje de texto. Una vez que se lo indicamos, guardamos los cambios. (Es probable que nos pida de nuevo la contraseña para verificar que somos nosotros).
  • Sobre la seguridadAprobaciones de inicio de sesión: Si te parece que realmente alguien intenta acceder a tu cuenta, suplantando tu identidad, puedes pedir a Facebook que para poder abrir una sesión con otro dispositivo (cualquier teléfono, tableta u ordenador diferente al que usas habitualmente), te exija meter una clave (un código de seguridad) que recibirías por sms en tu teléfono móvil. Para esto, tienes que dar tu número de móvil a Facebook, así que yo particularmente lo utilizaría sólo en caso de sospecha. Mientras no haya indicios, prefiero no compartir con Facebook más información personal de la necesaria.
  • Generador de códigos: Si decides que sí te interesa tener un código de seguridad para los inicios de sesión, puedes usar el generador de códigos en tu aplicación para móviles de Facebook para cambiar tu contraseña, o para generar códigos de seguridad de aprobaciones de inicio de sesión. Si no lo vas a utilizar, puedes ignorar esta opción.
  • Contraseñas de aplicación: Te permite crear nuevas contraseñas para utilizar aplicaciones asociadas a Facebook (como Jabber, Skype o Xbox), diferentes a las de inicio de sesión de Facebook o a la del generador de códigos de seguridad. Esto es interesante cuando tienes activada la función de códigos de seguridad ya que estas aplicaciones no pueden entenderlos y podrías dejarlas bloqueadas. Si no tienes activos los códigos de seguridad, en principio no lo necesitarás.
  • Contactos de confianza: A veces puede ocurrir que hayas olvidado la contraseña o que por algún motivo tu cuenta de Facebook se haya quedado bloqueada. Si esto ocurre, Facebook te da la opción de poder recurrir a un contacto de confianza (entre 3 y 5 amigos que tú eliges) para poder desbloquear tu cuenta. Conviene poner al menos a tres personas cercanas, para que pueda ayudarnos en caso de necesidad (estas personas recibirían un código de seguridad y tras asegurarse de que eres quien dices ser, te lo darían para reactivar tu cuenta). Si estáis configurando la cuenta de vuestro hijo, está bien que seáis vosotros mismos uno de los contactos de confianza. Para elegirlo, hay que pinchar en “Editar”, seguir las instrucciones y rellenar el nombre de al menos tres personas, que tengan un perfil en Facebook, separando sus nombres con comas. Para poder elegir a tus contactos, primero debes tenerlos como amigos en tu perfil. (Si aún no tienes amigos, cuando acabes de configurar todo y ya los encuentres, vuelve a este punto y lo modificas).
  • Navegadores de confianza: Aquí puedes ver qué dispositivos están marcados como habituales para tu perfil, es decir, que no necesitarían ningún código de seguridad ya que no serían sospechosos. Te permite modificarlos en “Editar” (puede ser interesante por ejemplo si cambias de ordenador o pierdes el teléfono)
  • Dónde has iniciado sesión: Te dice en qué dispositivos tienes iniciada una sesión con tu perfil en Facebook. Está bien para poder comprobar que no haya nadie utilizando tu cuenta en algún momento.
  • Al final de esta página te da la opción de desactivar tu cuenta. Desactivar una cuenta no significa que su contenido se borre o desaparezca. Hay que tener claro que todo o que se sube en la red deja una huella digital que es prácticamente imposible eliminar.

Configuración de la Privacidad

La tercera opción que aparecía en el margen de la izquierda, es la configuración de la Privacidad. Este punto es muy importante y personal, así que vamos al detalle. Deberíamos revisar siempre cómo lo tienen configurado nuestros hijos, ya que influye y mucho en su seguridad.

Configurar la privacidad

En el primer apartado nos preguntamos ¿Quién puede ver mis cosas?. Aquí tenemos que seleccionar a qué público llegan mis publicaciones. La selección que hagamos (Amigos, Público, Sólo yo, o Personalizada) será la que se aplique a partir de este momento y para todas las publicaciones futuras, salvo que se indique lo contrario en una publicación determinada, o que se modifique esta opción. ¿Qué elección es preferible? Depende del uso que se vaya a hacer de cada perfil de Facebook. Lo importante es que uno tenga claro lo que ha elegido, para que no meta la pata pensando que solo lo ven sus amigos, cuando en realidad lo puede ver cualquiera que esté dentro o incluso fuera de Facebook (el caso de Público). Para los niños, como ellos no perciben el peligro ni los riesgos que hay en la Red, es conveniente que los perfiles sean más privados, es decir, yo elegiría que las publicaciones las puedan ver sólo los “Amigos”. Esto dejaría de tener sentido si luego aceptaran la solicitud de amistad de cualquier desconocido, así que hay que explicarles antes quién puede ser su amigo y quién no tiene sentido que lo sea (por ejemplo cualquier adulto que no tenga un parentesco o amistad muy cercana, o cualquier desconocido en la vida offline, fuera de Internet).

Después Facebook nos da la opción de revisar todas las publicaciones y contenidos en los que se nos haya etiquetado. Nos etiquetan por ejemplo cuando hablan de nosotros y enlazan nuestro nombre a nuestra biografía. Si seleccionamos en este punto “Usar registro de actividad”, veremos todas las publicaciones nuestras o ajenas en las que hemos sido mencionados. Conviene revisarlo de vez en cuando.

Por último, dentro de este punto, Facebook nos pregunta si queremos limitar el público que puede acceder a publicaciones antiguas que tenían otra configuración de privacidad. Quizás hace tiempo publicábamos todo en “Público” y  ahora no queremos que cualquier persona pueda acceder a nuestro historial de publicaciones. Podemos seleccionar aquí la nueva privacidad que aplicaremos a los mensajes antiguos y modificar su visibilidad.

En el siguiente punto tenemos que determinar ¿Quién puede ponerse en contacto conmigo?:

¿Quién puede enviarme solicitudes de amistad?” Puedo decir que todos (cualquiera que esté en Facebook) o sólo los amigos de mis amigos. En realidad, dado que una solicitud no impone la aceptación, no degrada la privacidad el elegir “todos”. Siempre serás tú quién decida si puede ser tu amigo o no. En el caso de los niños, dependiendo de su edad, puede ser interesante rebajar el círculo de solicitudes al de “amigos de mis amigos”, para reducir probabilidades de engaño o de riesgo.

¿De quién quiero filtrar mensajes en mi bandeja de entrada?” Aquí indicamos qué mensajes queremos que aparezcan en nuestra bandeja de entrada, a la que se accede a través del icono que muestra dos globos de conversación. Estos mensajes se hacen en modo privado y van dirigidos de una persona a otra. Podemos hacer un filtrado básico, para que aparezcan en la lista los mensajes directos de nuestros amigos y posibles conocidos (normalmente amigos de varios amigos nuestros). O podemos hacer un filtrado estricto, para que sólo aparezcan los mensajes de nuestros amigos. En este caso si queremos ver mensajes que otras personas nos hayan enviado, podremos buscarlas en la carpeta de “otros”.  En los mensajes directos se permite incluir links y por este motivo hay veces que podemos recibir un mensaje de remitente desconocido, con algún tipo de software malintencionado. Para los niños es mejor hacer un filtrado estricto para que haya menos probabilidades de pinchar en un enlace maligno. Siempre podrán encontrar los mensajes que reciben en la carpeta de “otros”, pero deben saber que en los que allí se encuentran, hay que poner especial cuidado.

Mensajes de entrada

En el último punto de esta pantalla de configuración de la Privacidad, tenemos que decidir ¿Quién puede buscarme?:

¿Quién puede buscarte por la dirección de e-mail que has puesto”. Aunque hayas indicado que tu dirección de correo electrónico no estará visible, puedes permitir que cualquier persona que conozca tu dirección de e-mail, encuentre tu perfil de Facebook. Dependiendo del grado de privacidad que quieras, puedes seleccionar la opción “todos” (permites que cualquiera te pueda localizar, si conoce tu e-mail), “amigos” (sólo permites que te encuentren tus amigos, a los que ya has aceptado), o “amigos de tus amigos” (permites que te localicen tus contactos y los contactos de tus contactos). Aquí hay que tener en cuenta un par de cosas:

1º. Si tu perfil tiene ya configurada correctamente la privacidad y lo que se muestra es sólo lo que tú pones como “público”, no está mal que cualquiera te pueda localizar si conoce tu e-mail. No va a ver nada que no tengas a la vista para cualquiera. No significa que pueda ver lo que ven “sólo tus amigos”.

2º. Si para crear tu perfil de Facebook has utilizado una dirección de e-mail que también utilizas de forma profesional, quizás prefieras separar ambas facetas y no quieres que te localicen por esa vía. Hoy en día se presupone que todos podemos tener nuestros perfiles personales en Facebook y no le extrañaría a nadie, pero si el mail es de empresa, quizás esperaban encontrar una página en Facebook de empresa, no la tuya personal. Lo mejor es que tu perfil personal se asocie a una cuenta de correo electrónico personal.

¿Quién puede buscarte por el número de teléfono que has proporcionado?”. Funciona exactamente igual que en el caso anterior. Aunque hayas indicado que tu número de teléfono no estará visible, puedes permitir que cualquier persona que lo conozca encuentre tu perfil de Facebook. Únicamente hay una diferencia y es que no tienes obligación de indicar tu número de teléfono a Facebook, así que si no lo has puesto, nadie te podrá localizar por esa vía.

Las opciones disponibles serán “todos”, “amigos” y “amigos de amigos”, igual que en el caso anterior.

¿Quieres que otros motores de búsqueda muestren el enlace a tu biografía?”. Aquí sólo puedes decir “sí” o “no”. Si respondes afirmativamente, permites que los buscadores, como Google, Ask, Yahoo, Bing, Baidu, Yandex, AOL, Lycos, y otros, muestren entre sus resultados, cuando alguien te busca por tu nombre, un enlace a tu perfil público de Facebook. No te roba privacidad ya que solo muestra lo que has configurado como público en tu perfil, pero depende de cada uno que quiera o no mostrar esa parte, tan fácilmente, al resto de la sociedad.

Siempre debemos ser conscientes de que por muy privado que tengamos nuestro perfil en cualquier red social, las publicaciones, fotos, imágenes, vídeos y archivos que subamos, pasan a ser propiedad de la red social. Aunque no tenga permisos para utilizarla, no podemos controlar al 100% que se mantengan en privado. Aunque queramos eliminar nuestro contenido, siempre dejará una huella digital y puede volver a aparecer un tiempo más tarde (toda la información que se almacena en las redes sociales se replica varias veces en diferentes servidores, de forma aleatoria, y es prácticamente imposible que técnicamente se pueda eliminar con total seguridad cualquier publicación). Lo que compartimos en las redes sociales, debe ser “compartible”. Siempre hay que pensar dos veces lo que vamos a subir a Internet antes de hacerlo.

Configuración de la biografía y el etiquetado.

La cuarta opción que aparece en el margen de la izquierda, es la de “Biografía y etiquetado”. La biografía es la pantalla que aparecerá cuando alguien te busque o visite tu perfil. En ella se muestran en la columna central todas las publicaciones que has hecho directamente o has compartido de terceros, aquellas en las que te han etiquetado o mencionado y aquellas que otros han publicado en tu biografía (siempre y cuando hayas dado ese permiso a Facebook). Se ordenan de más reciente (arriba) a más antigua (abajo). Muestra públicamente solo las que se han configurado para que “todos” (forma “pública”) puedan ver. Los amigos verán también las que hayamos compartido para ellos.

Configurar etiquetado

Lo primero que tenemos que configurar es “¿Quién puede añadir contenido a mi biografía?”.

En primer lugar indicaremos “¿Quién puede publicar en tu biografía”. Podemos decidir “Solo yo” en cuyo caso no permitirás que nadie más añada cosas. O podemos decidir que también permitimos que suban cosas los “Amigos”. Si tenemos plena confianza en que nuestros amigos conocen los tipos de publicaciones que nosotros mismos subiríamos, podemos permitir que lo hagan. Por ejemplo pueden compartir en nuestra biografía una felicitación de cumpleaños o las fotos de un evento al que hemos asistido juntos. Si por el contrario preferimos ser nosotros quienes controlemos siempre lo que aparecerá como nuestro ante los demás, es mejor que no permitamos a nadie añadir publicaciones. En el caso de los niños, ya que hay distintos grados de madurez entre sus amigos y distintas sensibilidades, yo creo (opinión personal) que es mejor que cada uno publique en su propia biografía, sin dar ese acceso a nadie más. En caso de querer compartir algo, siempre podrá hacerlo tras haberlo publicado su amigo, haberle mencionado o etiquetado.

La siguiente cuestión es “¿Quieres revisar las publicaciones en las que has sido etiquetado antes de que aparezcan en tu biografía?” Facebook te permite activar o no la necesidad de aprobar manualmente cada publicación en la que te hayan etiquetado, antes de aparecer en tu biografía. Este ajuste solo controla que esa publicación aparezca en tu biografía. No controla que la publicación aparezca en la sección de noticias, en las búsquedas o en otras partes de Facebook. Por un lado la aprobación de estas publicaciones te tomará un tiempo, pero por otro lado, todo lo que sea controlar tu propia imagen, es positivo.

Una vez hecho esto, configuramos “¿Quién puede ver contenido en mi biografía?”.

Tenemos la opción de Comprobar lo que ven otras personas en tu biografía. Cuando pinchamos aquí, Facebook nos muestra nuestro perfil y biografía como lo vería el público en general, o como lo vería la persona que le indiquemos. Está bien hacer esta comprobación de vez en cuando, para confirmar que todo está como queríamos. Facebook, como todas las redes sociales está en continuo desarrollo y van modificando las opciones de seguridad y privacidad, la forma de presentar la publicidad, la forma en que se muestra cada pantalla, etc. Por este motivo, no está de más que de vez en cuando (una vez cada semestre, por ejemplo, o si notamos cambios en la red social) hagamos este chequeo.

Lo siguiente es decidir “¿Quién puede ver las publicaciones en las que se te ha etiquetado en tu biografía?”. Las publicaciones en las que se te ha etiquetado, aparecerán en tu biografía, pero puedes limitar y acotar con bastante precisión quién podrá verlas. Si decides que las vean “Todos”, cada vez que alguien te etiquete en una publicación, ésta aparecerá públicamente en tu biografía. Si decides que lo vean “Amigos de amigos”, lo podrán ver tus amigos y sus amigos, aunque no te conozcan a ti. Si seleccionas “Amigos”, solo lo verán tus amigos, las personas que te siguen porque has aceptado su amistad. Puede que quieras acotar un poco más el alcance de estas publicaciones y quieras elegir “Amigos excepto conocidos”, en cuyo caso no todos tus contactos podrán ver la publicación, únicamente los que son más allegados (cuando revisas tu lista de amigos, puedes marcar en cada uno si es amigo, conocido, está entre tus mejores amigos, o dentro de cualquier otra lista que implementes). Si no quieres que nadie vea las publicaciones en las que te han etiquetado, seleccionas “Solo yo”. Y si quieres crear otra regla para decidir quién las verá, puedes hacerlo seleccionando “Personalizado”. Además, en “Más opciones” aparecerá una nueva lista de posibles filtros por ejemplo por ciudad, lugar de trabajo, familia, mejores amigos,…). Aplicando el sentido común, podremos elegir una u otra opción según el uso que estemos haciendo de este perfil de Facebook. En el caso de los niños, una buena opción podría ser “Amigos excepto conocidos” o “Mejores amigos”, para que en su círculo más cercano puedan compartir, pero los menos cercanos no “se encuentren” esta información. Y digo “no se encuentren” porque como expliqué antes, aunque la publicación en la que te han etiquetado no aparezca en la biografía, si alguien la busca podría encontrarla (en buscadores, noticias de Facebook, en la biografía de un amigo,…)

Y para acabar con la biografía, “¿Quién puede ver lo que otros publican en tu biografía?”. Facebook te ofrece las mismas opciones que en el caso anterior. En este caso hablamos de publicaciones que otros (conforme hayamos configurado en el apartado anterior) hayan compartido en nuestra biografía, con o sin etiquetar. De nuevo aplicaremos el sentido común para seleccionar la opción más conveniente. Todas estas selecciones se pueden modificar en cualquier momento, así que si una vez que utilizamos la red social nos parece más conveniente otra configuración, la modificaremos sin problemas.

El último apartado referente a este tema es “¿Cómo puedo gestionar las etiquetas que otros añaden y las sugerencias de etiquetas?”. Cualquier persona en Facebook puede añadir etiquetas (una mención con tu nombre y enlace a tu perfil) en las fotos o imágenes publicadas, por ellos mismos o por otros. Por este motivo es tan importante configurar bien estas opciones y las que vimos anteriormente.

En primer lugar, “¿Quieres revisar las etiquetas que otros añaden a tus publicaciones antes de que aparezcan en Facebook?”. Si alguien que no es tu amigo en Facebook añade una etiqueta a cualquiera de tus publicaciones, la red social siempre te pedirá que lo revises, que des tu aprobación. Pero si un amigo tuyo añade una etiqueta a tu publicación, Facebook sólo te avisará si activas esta opción. Si te interesa tener un poco de privacidad, yo recomiendo que lo actives. Hay que tener en cuenta que cuando apruebas una etiqueta (ya sea de forma manual o automáticamente si no exiges tu aprobación), tanto la persona etiquetada (que puedes ser tú o cualquier otra que exista en Facebook) como sus amigos (aunque tú no los conozcas) podrán ver tu publicación.

El siguiente punto nos pregunta “Cuando se te etiqueta en una publicación ¿a quién quieres añadir al público que la ve, si no está ya incluido?”. Partimos del supuesto en que alguien, te etiqueta en su publicación, por ejemplo una prima tuya. Una vez que estás etiquetado, igual que si no lo estuvieras, la publicación la pueden ver tu prima y sus amigos (o todo el público, si ella lo tuviera así configurado). Lo que te pregunta Facebook aquí, es si además de ver esta publicación tu prima y sus amigos, quieres permitir que la vean también tus amigos (aunque no conozcan a tu prima), que la veas solo tú, o cualquier combinación como las que hemos visto en puntos anteriores (amigos excepto conocidos, etc.).  De nuevo, especialmente para los niños y para evitar problemas relacionados con el ciberacoso (ciberbullying), recomiendo que cada uno tenga el máximo control posible sobre su imagen, así que es preferible seleccionar “Solo yo”. Si luego ves que la publicación te gusta, siempre podrás compartirla de forma manual con tus amigos.

Facebook ya anuncia otro punto a configurar, aunque aún no está disponible: “¿Quién recibe sugerencias para etiquetarte en fotos que parece que estás presente?”. En este caso, si ya apareces etiquetado en otras fotos, la red social, como ya ocurre en otras (por ejemplo en Google+) aplica el reconocimiento facial y otros datos para identificarte en las fotos que suben personas que tienen algo en común contigo. Si creen identificarte en alguna, envían una sugerencia al dueño de la publicación, para que pueda etiquetarte en ella.  Lo que podrás configurar es quién va a recibir sugerencias sobre tu imagen (tus amigos, todos, personalizado o sólo tú).  Mientras esta opción no esté disponible no sabremos con exactitud cómo funciona, pero a mayor privacidad, menor riesgo.

En el siguiente post veremos cómo administrar las opciones de bloqueo, para evitar seguidores o mensajes no deseados. Pincha aquí.

También veremos en futuros artículos cómo debemos verificar la información personal que aparece en el perfil público de nuestra biografía.

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Todos podemos percibir que estamos viviendo una época de grandes cambios. Lo que ya se denomina como la “Era Digital”, la “Era de la Comunicación” o la “Era del Conocimiento” está provocando grandes cambios en la forma de interactuar con el mundo, con la sociedad, nuevas formas de aprender de comunicarnos, de comprar, de trabajar, de crear… Podemos tomar una actitud de rechazo al cambio, o podemos tomar las riendas, descubrir todas las ventajas y sacar el máximo provecho de ellas. Las “Nuevas Tecnologías” no son algo del futuro, son nuestro presente y ser capaces de entenderlas y tener el criterio suficiente para utilizarlas adecuadamente se hace imprescindible.

 

Este blog, junto con mi libro “#Socorro! ¿Qué hace mi hijo en las redes sociales?” tratan de exponer unas reflexiones sobre la forma en que los padres y educadores, nacidos en una “época analógica” completamente diferente, podemos ayudar a nuestros hijos a tener ese criterio, a sacar el máximo partido a las nuevas tecnologías y a hacer un buen uso de las mismas, evitando los riesgos que también existen y preocupándonos ante todo por su seguridad física, psíquica y moral. Libro

 

Según varios estudios, alrededor del 65% de nuestros hijos que actualmente están en edad escolar, trabajará en una profesión que aún no está inventada, relacionada con las nuevas tecnologías. Muchos serán los que inventarán las nuevas aplicaciones y redes sociales del futuro. Es tan importante educarles en el buen uso de las redes sociales, por ejemplo, como enseñarles química o física. La nueva Ley de Educación ya incluye las Competencias Digitales que se podrían resumir en el concepto de educar el criterio para ser capaces de manejar la casi infinita cantidad de información que podemos encontrar en Internet. Desde casa, desde la familia, los padres tenemos también la necesidad de entender algunos conceptos, para poder guiar a nuestros hijos, que aunque controlan mejor la parte técnica, necesitan ayuda para formar su sentido común, para descubrir los valores y hacerse responsables. Como dijo Spiderman: “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”, y las nuevas tecnologías nos otorgan un gran poder.

 

¡No es tan difícil! ¡No podemos dejarnos vencer por la pereza! Nosotros, “padres del siglo pasado” podemos y debemos ayudar a nuestros hijos. Ellos lo necesitan y además, lo merecen. Es nuestra obligación el tratar de entender al menos la filosofía de las redes sociales y de las nuevas tecnologías, para que nuestros hijos tengan en nosotros el apoyo que necesitan y el sentido común que nos otorga la experiencia de vida.

Os animo desde aquí a participar en el blog, a aportar nuevas ideas sobre artículos de interés, a consultar, a comentar, a debatir. Siempre que impere la buena educación y las críticas sean constructivas, serán bien recibidas.