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Grupos de WhatsappYa hemos hablado de las debilidades de WhatsApp, de su configuración de la privacidad, y de las buenas maneras de uso, pero nos hemos guardado para el final el tema más conflictivo: los grupos de WhatsApp.

Crear un grupo de WhatsApp es muy fácil, solo tienes que ir a las opciones y seleccionar “Nuevo grupo”. Eliges el nombre, pones si quieres un icono y seleccionas a las personas que quieres agregar desde tu lista de contactos. Quien crea el grupo tiene el rol de administrador y será el único que pueda añadir componentes, o eliminarlos por voluntad propia. Cada uno de los integrantes del grupo, puede salir del mismo, si no quiere participar, y puede eliminarlo para que no aparezca en su historial de WhatsApp del teléfono. Además, cada uno de los integrantes, puede ver el contacto del resto de personas que forman el grupo y comunicarse con ellas de forma individual.

saturación de mensajesLo que ya no es tan fácil, porque no nos hemos acostumbrado a hacerlo así, es poner unas normas para el uso de cada grupo. Lo ideal, sería tener claros algunos puntos desde el principio, para evitar conflictos y saturaciones. Los adultos tenemos que acostumbrarnos a hacerlo, aunque sea de forma tácita y ser un buen ejemplo para nuestros hijos. Estos son algunos ejemplos de normas de grupo:

  • Horario: Lo utilizaremos de 8:00h a 23:00h. Para urgencias hay otras vías.
  • Contenido: Hablaremos de asuntos relacionados con la actividad extraescolar de hockey o de interés común de todo el grupo (indicar un tema limita el abuso del grupo, por ejemplo con fines comerciales de alguno de los integrantes). No se permiten las críticas ni ataques directos a ninguno de los niños del equipo ni al entrenador (este tipo de actitudes, que se dan mucho en los grupos de padres-madres de los colegios, son muy negativas. Los problemas personales, se resuelven mejor con profesor o entrenador directamente). Dado que los niños pueden leer el contenido, nos abstendremos de imágenes o chistes subidos de tono. (Cuidar las sensibilidades es importante)
  • Política: Si ya no tienes a tu hijo en el equipo, deberías abandonar el grupo. Mantener la intimidad del propio grupo, es responsabilidad de todos los integrantes.
  • Formas: Si alguien hace una pregunta tipo “¿alguien ha encontrado el calcetín de mi hijo?” y no lo tienes tú, no es necesario responder. Que responda solo quien lo encuentre. Esto que parece una tontería, evita muchos mensajes innecesarios, que llenan la memoria de nuestros móviles.
  • Adjuntos: Podemos enviar vídeos y fotos de los partidos, pero quedarán para uso particular de los participantes del grupo. La ley de protección de datos debe respetarse también por los padres de los compañeros.

Otras cosas interesantes que conviene saber de los grupos, son:

En los grupos de niños de una clase, si se comete bullying a algún alumno, por parte de los compañeros, el colegio debe demostrar que no pudo hacer nada por evitarlo (aquí no se presume inocencia). De la misma forma, los compañeros que aun no siendo los autores del acoso, no sean proactivos para evitarlo, pasan a ser cómplices, así que los niños deben tomarse muy en serio la tarea de frenar el acoso escolar, puesto que puede haber consecuencias legales.

Integrantes de grupo WhatsappExiste la posibilidad de cambiar o eliminar administradores de un grupo en WhatsApp (Nos lo cuenta aquí Genbeta).

Los padres utilizamos el grupo de WhatsApp de la clase, muchas veces de mala manera, así que tenemos que intentar hacerlo mejor. Una de las cosas que estamos haciendo peor, es funcionar como una agenda para los deberes de nuestros hijos, con lo cual estamos impidiendo que crezcan en la responsabilidad, que es lo que tienen que aprender, por encima de las matemáticas o las ciencias. Es preferible una mala nota una vez, por olvidarse de apuntar los deberes, que toda una vida olvidándose las cosas por no saber manejar su agenda.

Otro detalle interesante, es que podemos silenciar los grupos de WhatsApp, para que aun estando el teléfono con el volumen de audio encendido, no recibamos notificaciones cada vez que llega un nuevo comentario. Hacer esto es muy sencillo, pero si necesitas ayuda, puedes seguir estas instrucciones.

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Buenas maneras en WhatsAppComo hemos visto en los artículos anteriores sobre WhatsApp referidos a sus debilidades y a la configuración de la privacidad, esta aplicación de mensajería, o red social, tiene muchas ventajas pero también algunos “puntos flacos” que conviene conocer. Más allá de la tecnología en sí de WhatsApp, existen también algunos detalles que pueden hacer que lo utilicemos mejor o peor y que no está de más recordar, para que sea más fácil educar a nuestros hijos en su buen uso, mejorando nosotros también con nuestro buen ejemplo. A continuación voy a mencionar los puntos que creo más interesante recordarles:

  • Todo lo que se sube a la nube, a Internet, incluido lo que se escribe o envía por WhatsApp, deja de ser propiedad exclusiva nuestra. Deja una huella y un rastro y puede salir a la luz en cualquier momento. Si hay algo que no deba ser de dominio público, es mejor no enviarlo por este medio. Lo escrito, escrito queda.
  • En los niños las discusiones son normales, incluso por escrito, pero deben tener cuidado de no ofender con sus palabras, no reenviar y alimentar bulos, y no ser autores ni cómplices de ciberacoso a sus compañeros o profesores (lo que además podría acarrear consecuencias legales).
  • Conviene ser muy cuidadosos con su intimidad y las fotos que envían, para evitar el sexting (coacción por parte de una expareja que utiliza conversaciones, fotografías o vídeos íntimos, o eróticos, para ridiculizar o extorsionar a la otra parte).
  • Deben respetar y hacer respetar su privacidad y la de sus amigos, no compartiendo tampoco sus datos personales.
  • También deben respetar la propiedad del WhatsApp de cada uno: cada persona tiene su cuenta y es personal. “Aunque quieras mucho a tu novio, él no tiene derecho a controlar tus mensajes (y viceversa), porque entre otras cosas, no son solos tuyos: si hay comunicación, al menos hay dos partes implicadas.”
  • Es bueno respetar unos horarios en el uso de la mensajería. Igual que no llamarías a casa de tu amigo a las 23:00h, tampoco deberías enviarle mensajes fuera de un horario lógico.

enganchado-al-movil

  • WhatsApp es un sistema de mensajería instantánea, pero eso no significa que nadie tenga la obligación de leer y responder de forma inmediata. Para las urgencias hay otras vías, como el teléfono. Incluso el doble check azul puede estar equivocado o la hora de la última conexión puede haberse manipulado (aquí hay un ejemplo de cómo hacerlo). Y tampoco nos fiemos de la configuración de seguridad cuando ocultamos nuestra hora de última conexión, porque también hay formas de descubrirla, como nos cuenta Hijos Digitales en este otro artículo. Es mejor que nos acostumbremos a respetar la libertad de los demás para responder o no, y elegir su mejor momento.
  • No conviene enfadarse en exceso por un mensaje cuyo contenido puede no tener sentido. Hay que pensar primero si quizás ha sido un malentendido provocado por la falta de una coma, de un emoticono, o de una mala forma de expresarse. Ante la duda, los conflictos se resuelven mejor cara a cara, o incluso por teléfono.
  • A veces recibimos un mensaje de algún número desconocido, que nos induce a pinchar en un enlace o nos pide llamar a un número. Normalmente este tipo de mensajes incluyen algún tipo de virus o malware, así que lo mejor es eliminarlos directamente, sin pinchar en el link ni responder al teléfono.
  • Cuando enviamos nuestra posición utilizando el servicio de localización del móvil, conviene tener en cuenta que a veces no es excesivamente preciso y analizar la conveniencia de ofrecer nuestra geolocalización a través de este medio, que no destaca precisamente por su privacidad y seguridad.
  • El uso de grupos de WhatsApp, es muy útil pero lo correcto es que se utilicen siguiendo unas normas básicas de funcionamiento, como explico en este artículo.
  • WhatsApp está en funcionamiento 24 horas al día, los 365 días del año, pero eso no significa que nosotros tengamos que estar pendientes de él cada instante de nuestra vida. Si estás reunido con tus amigos, jugando, haciendo deporte, comiendo…, tus mensajes pueden esperar, no desaparecen. Se merece por lo menos el mismo respeto la persona que está contigo en cada momento, que tu amigo que te envía un mensaje. Cada actividad requiere de tu concentración y dedicación. Cuando hacemos muchas cosas al mismo tiempo, normalmente no hacemos ninguna del todo bien. Hay que saber disfrutar de todas nuestras actividades, a tope, cada una en su momento.

emoticonosComo sabéis, para escribir los mensajes, se puede utilizar el teclado, el texto predictivo (que a veces juega malas pasadas), el corrector ortográfico (que ayuda bastante), el dictado por voz (para que escriba por ti) y los emoticonos (que complementan mucho el tono en que se envía un mensaje). Además, hay expresiones muy comunes en todas las redes sociales, que facilitan el entendimiento y que nuestros hijos conocen mejor que nosotros. Podéis ver muchos ejemplos aquí.

Os invitamos a leer también el siguiente artículo sobre los grupos de WhatsApp.

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Configurar la privacidadComo hemos comentado anteriormente, el éxito de Whatsapp no radica precisamente en su seguridad. Tiene la gran ventaja de ser una herramienta de comunicación muy sencilla de utilizar que de forma gratuita (por menos de 1€ al año a cambio de no incluir publicidad) nos permite intercambiar información de todo tipo: estado, imágenes, vídeo, audio, texto, enlaces,…, con independencia de tener o no el mismo sistema operativo en el teléfono de todos nuestros contactos. Aunque no puede garantizar la privacidad de la información que intercambiamos, sí que nos permite configurar una serie de valores que deberíamos tener en cuenta, especialmente si son nuestros hijos quienes utilizan el teléfono.

¿Cómo podemos acceder a los ajustes de Privacidad?

En Android: pulsamos el botón de Menú y luego en Ajustes > Info de Cuenta > Privacidad.

En iOS: en la barra inferior de la aplicación, pulsamos el botón Ajustes > Cuenta > Privacidad.

En Windows Phone: en la zona inferior de la interfaz pulsamos el botón de los tres puntos, y luego vamos a Configuración > Cuenta > Privacidad.

Ajustes de privacidad

A partir de aquí, la configuración es igual para cualquier teléfono:

Opciones de privacidadPodemos seleccionar quién verá la hora de la última vez que me he conectado: Nadie, Mis contactos (los que tengo grabados en la agenda del teléfono) o Todos. Al ocultar la hora de la última conexión, se evitan exigencias de respuesta por parte de los demás, pero si lo hacemos, tampoco podremos ver la última hora de conexión de nuestros contactos. Ocultarlo (seleccionando “Nadie”) es útil, especialmente en el caso de los adolescentes, para evitar la ansiedad que inconscientemente nos causa saber que nuestro amigo ha podido ver nuestro mensaje y aún no ha respondido.

Ahora, a partir de la actualización de Whatsapp versión 2.11.473 también se puede desactivar el doble check azul que indica que el receptor ha leído el mensaje. La opción de “Confirmación de lectura” aparece en esta misma pantalla.

Podemos decidir a quién se mostrará nuestra foto de perfil: Todos, Mis contactos o Nadie. En este caso, si la foto es personal, podemos decidir que sólo la vean nuestros amigos. Si ponemos “Todos”, cualquier persona que tenga nuestro número de móvil, podrá verla.

De la misma manera, podemos decidir a quién damos permisos para leer la frase de nuestro Estado, con las mismas opciones de antes.

Por último, en esta pantalla, podemos bloquear algún número del cual no queremos bajo ningún concepto recibir mensajes. Por ejemplo en casos de acoso, podemos bloquear al acosador.

Otra opción relacionada con la privacidad y la seguridad que podemos configurar, es la descarga automática de archivos multimedia. Si no lo modificamos, por defecto, Whatsapp descargará automáticamente a las carpetas de la galería de nuestro Smartphone, todos los archivos de imagen, vídeo y audio que reciba. Unos nada más recibirlos y otros cuando dispongamos de wifi.

Si compartimos el dispositivo con nuestros hijos pequeños y además podemos recibir archivos con “contenido sensible”, quizás convenga desactivar la descarga automática ara evitar que sean los niños quienes se encuentren con imágenes o vídeos no recomendables para su edad. Siempre existirá la opción de guardar manualmente cualquier archivo que nos interese, pero no lo hará de forma automática. Desactivar la descarga automática tiene además la ventaja de velar por el espacio ocupado en la memoria de los teléfonos.

 Ajustes almacenamiento

Si decidimos mantener la descarga automática activada, podemos decidir en qué momento se realizará la descarga de cada una de las opciones: vídeo, audio o imagen.

Opciones de descargaPara liberar espacio en la memoria del móvil, en este caso siempre podemos de forma manual ir borrando los archivos innecesarios de las carpetas que crea Whatsapp en la galería de imágenes del Smartphone.

Una vez optimizadas las opciones de seguridad, debemos tener en cuenta que la mejor seguridad somos nosotros mismos. Debemos recordar que la privacidad no es absoluta, así que no conviene enviar datos privados ni imágenes íntimas por este medio, como ya explicábamos en el artículo sobre las debilidades de Whatsapp.

Y si te interesa saber más sobre el buen uso de Whatsapp, espera a leer nuestra próxima publicación sobre las buenas maneras en esta aplicación.

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Un tema que debe preocuparnos, y mucho. Es necesario hablar de ello con nuestros hijos (especialmente nuestras hijas) para que se valoren como son y no caigan nunca en la tentación de seguir pro-ana y pro-mía. Hay que exigir a las autoridades que prohíban este tipo de contenidos. Nos lo cuenta Guillermo Cánovas en su blog.

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Laura ha cumplido 12 años este curso, y cuando regresó de sus vacaciones de verano una de sus amigas le dijo que “había echado culo”. Esa misma tarde cogió la tablet que hay en el salón de su casa y en lugar de bucear entre vídeos musicales de Youtube, se metió en un buscador y tecleó: “cómo perder culo” y “dietas para adelgazar”. Una página le llevó a un foro, y éste a otro. Al final, sin buscarlo ni saberlo, accedió a una de las cientos de páginas pro-ana que circulan por internet. “Pro-ana” es el nombre que las pro-anorexia se dan a sí mismas, del mismo modo que las “Pro-mia” son las webs, foros y perfiles en los que se mueven las pro-buliMIA.

Las niñas y adolescentes que frecuentan estos espacios en internet tienen, en su mayor parte, entre 14 y 16 años de edad, pero se mezclan con…

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Niños y nuevas tecnologíasLos niños empiezan a utilizar las nuevas tecnologías a edades muy tempranas. Un gran porcentaje de niños entre 9 y 11 años tiene ya su propio dispositivo móvil y lo maneja libre e independientemente. ¿Pero están preparados para hacerlo de forma segura? ¿Conocen los peligros que pueden acechar? ¿Sabrán sacar el máximo provecho a las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación)  sin una guía por parte de sus padres o profesores?

Los que actualmente somos padres de niños en edad escolar hemos crecido en un mundo analógico, completamente diferente al que se encuentran nuestros hijos en esta nueva era digital. ¿Cómo podemos ayudarles a crecer como personas sin entender “su mundo”? ¿Tanto han cambiado las cosas? ¿Podemos meternos y meterles en una burbuja y escapar de las tecnologías?

EducarEs imposible, pero aunque alguien pudiera hacerlo, sería una pena que el miedo nos limitase en el disfrute de todas las ventajas y posibilidades que nos traen las TICs y con ellas las redes sociales. Lo que sí que es imprescindible es que los padres nos preparemos para poder educar a nuestros hijos adecuadamente. No es la era de nuestros hijos, también es la nuestra! Nos toca hacer un pequeño esfuerzo para ponernos al día en lo que nos rodea, por el bien de nuestros hijos, pero también por nosotros mismos. No podemos quedarnos atrás en el uso y disfrute de las tecnologías. Nuestro puesto de trabajo necesita que estemos al día.

Libro #Socorro! ¿qué hace mi hijo en las rrss?

Si te interesa tener a mano una serie de consejos sobre los puntos que deberías comentar con tus hijos antes de dejarle manejar un smartphone de forma independiente, si quieres conocer los riesgos a los que pueden estar expuestos y la forma de evitar que éstos se conviertan en un peligro, si te interesa animar a tu hijo a sacar el máximo partido a las TICs, de forma responsable y siempre en positivo, te invito a leer mi libro “#Socorro! ¡qué hace mi hijo en las redes sociales? – Educar en el buen uso de las redes sociales“, y a seguir este blog donde iremos subiendo información más tecnológica que te ayudará a estar al día en lo que a ellos, y a ti también, os interesa.

Todos podemos percibir que estamos viviendo una época de grandes cambios. Lo que ya se denomina como la “Era Digital”, la “Era de la Comunicación” o la “Era del Conocimiento” está provocando grandes cambios en la forma de interactuar con el mundo, con la sociedad, nuevas formas de aprender de comunicarnos, de comprar, de trabajar, de crear… Podemos tomar una actitud de rechazo al cambio, o podemos tomar las riendas, descubrir todas las ventajas y sacar el máximo provecho de ellas. Las “Nuevas Tecnologías” no son algo del futuro, son nuestro presente y ser capaces de entenderlas y tener el criterio suficiente para utilizarlas adecuadamente se hace imprescindible.

 

Este blog, junto con mi libro “#Socorro! ¿Qué hace mi hijo en las redes sociales?” tratan de exponer unas reflexiones sobre la forma en que los padres y educadores, nacidos en una “época analógica” completamente diferente, podemos ayudar a nuestros hijos a tener ese criterio, a sacar el máximo partido a las nuevas tecnologías y a hacer un buen uso de las mismas, evitando los riesgos que también existen y preocupándonos ante todo por su seguridad física, psíquica y moral. Libro

 

Según varios estudios, alrededor del 65% de nuestros hijos que actualmente están en edad escolar, trabajará en una profesión que aún no está inventada, relacionada con las nuevas tecnologías. Muchos serán los que inventarán las nuevas aplicaciones y redes sociales del futuro. Es tan importante educarles en el buen uso de las redes sociales, por ejemplo, como enseñarles química o física. La nueva Ley de Educación ya incluye las Competencias Digitales que se podrían resumir en el concepto de educar el criterio para ser capaces de manejar la casi infinita cantidad de información que podemos encontrar en Internet. Desde casa, desde la familia, los padres tenemos también la necesidad de entender algunos conceptos, para poder guiar a nuestros hijos, que aunque controlan mejor la parte técnica, necesitan ayuda para formar su sentido común, para descubrir los valores y hacerse responsables. Como dijo Spiderman: “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”, y las nuevas tecnologías nos otorgan un gran poder.

 

¡No es tan difícil! ¡No podemos dejarnos vencer por la pereza! Nosotros, “padres del siglo pasado” podemos y debemos ayudar a nuestros hijos. Ellos lo necesitan y además, lo merecen. Es nuestra obligación el tratar de entender al menos la filosofía de las redes sociales y de las nuevas tecnologías, para que nuestros hijos tengan en nosotros el apoyo que necesitan y el sentido común que nos otorga la experiencia de vida.

Os animo desde aquí a participar en el blog, a aportar nuevas ideas sobre artículos de interés, a consultar, a comentar, a debatir. Siempre que impere la buena educación y las críticas sean constructivas, serán bien recibidas.