Hoy traemos, después de una temporada sin tiempo para escribir, un artículo que nos ha enviado una lectora del blog, desde Colombia y que consideramos una gran aportación por tratar un tema que sin duda debería preocuparnos. Desde aquí mi agradecimiento a Catalina López Zuluaga por su trabajo:

NiñoVideojugando

El uso de los videojuegos en la red y cómo afecta a nuestros hijos

Poco a poco los padres nos hemos involucrado más profundamente en la vida virtual de nuestros hijos. Todos esos titulares sobre el ciberbullying y el acoso escolar nos han puesto en guardia con todos los peligros que podemos encontrar en las redes sociales, pero pocas veces tomamos en cuenta que los videojuegos presentan un escenario totalmente libre para relacionarse con completos desconocidos sin que siquiera nos demos cuenta, eso sin contar otros problemas asociados al abuso.

 

Efectos Negativos del abuso de videojuegos online

Hay que destacar que no todos los videojuegos son malos y tampoco representan un peligro todo el tiempo, de hecho hay muchos juegos que han demostrado ser bastante útiles para desarrollar la agilidad mental e incluso para aprender otros idiomas, sin embargo cuando se abusa de los juegos que no traen nada productivo entonces empiezan los problemas, sobre todo si esos juegos están en línea.

Entre las primeras consecuencias negativas tenemos la adicción a esta actividad, causando que nuestros hijos basen sus vidas en una realidad virtual que no aporta nada positivo, alejándose de la realidad, prestando poco interés a sus estudios, a su futuro y a sus amigos.

El uso desenfrenado de los videojuegos está muy relacionado con problemas físicos y psicológicos tales como el insomnio, el túnel carpiano, problemas de visión, ataques de epilepsia, violencia descontrolada, comportamiento antisocial, etc.

Pero lo que más nos debe preocupar de los videojuegos online son las otras personas que pueden estar jugando con nuestros hijos. Dado que dentro de dicha zona virtual encontraremos niños, adolescentes y adultos con perfiles falsos y alias, dispuestos a decir cualquier cosa que se les pase por la cabeza, nuestros hijos están expuestos a gran cantidad de lenguaje ofensivo, violento y subido de tono. Además, si los juegos tienen una plataforma menos infantil, se ven muchas amenazas y se mueve activamente el dinero, haciendo que nuestros hijos se enfrenten a situaciones poco comunes que no deberían normalizar.

PadreHijoJugando

¿Cuál es nuestro deber como padres?

Para evitar las consecuencias negativas es inevitable poner límites y supervisar de cerca lo que hacen nuestros hijos en estos videojuegos. Es esencial la buena comunicación y la confianza.

Cuando veas a tus hijos entusiasmados por un juego en la computadora o en sus celulares no temas preguntarles de qué se trata, qué hacen y con quién hablan, pídeles que te enseñen sus movimientos y donde está la diversión, es posible que solo sea un juego inofensivo y que la pasen bien juntos, pero será muy ilustrativo y tendrás información de primera mano vinculada a los gustos y el ambiente en el que se desarrollan tus hijos para así poder tomar acciones.

Los padres debemos conocer el sistema de clasificación por edades PEGI (Información Paneuropea sobre Juegos) que la “Federación de Software Interactivo de Europa” estableció con el objeto de ayudar a los progenitores europeos a tomar decisiones informadas a la hora de adquirir juegos de ordenador. No sólo nos indica la edad recomendada para cada juego sino que mediante un código gráfico describe el porqué de dicha calificación: violencia, lenguaje soez, miedo, drogas, sexo, discriminación, juego (ludopatía) y juego en línea con otras personas. De esta forma, cuando permitimos o no que hagan uso de un videojuego, será una decisión bien informada.

Los límites son otra cuestión importante: establecer un horario especial que no supere las dos horas de juego. Por otro lado es esencial que cumplan con sus responsabilidades escolares, mantengan limpio y ordenado su cuarto, ayuden en casa y se alejen de los electrónicos cuando compartan en familia. Promover las actividades físicas al aire libre es una grandiosa forma de que se diviertan y mejoren al mismo tiempo su salud y no abusen de los videojuegos.

Si te parece que tus hijos pasan demasiado tiempo frente a una pantalla, han incrementado su comportamiento rebelde, grosero o violento, se saltan las clases o disminuyen sus calificaciones, ya no ven tan seguido a sus amigos, o algún otro síntoma de que algo anda mal, es importante que converses con ellos y busques ayuda de un profesional para saber lo que ocurre y cómo evitarlo.

¡No siempre es fácil, utiliza tu instinto de padre y busca el equilibrio!

 

¡No dudes enviarnos todos tus comentarios o cualquier aportación adicional!

 

CatalinaLopezZuluagaSobre la autora colaboradora: Catalina López Zuluaga

Nací en Medellín, Antioquia y estudié en el Colegio Montessori. Fui a la Universidad Pontificia Bolivariana donde me gradué en Comunicación Social y Periodismo en el año 2005. Conocí a mi esposo en uno de mis viajes y llevo 10 años casada. Tengo dos hijos: Mariana de 8 años y Tomás de 5 años. Me apasiona viajar, leer, el cine y todas las actividades de aire libre. Desde hace un año empecé mi proyecto de escribir online acerca todas mis aventuras de viajes y mi bonita experiencia como mamá. @CatalinaLoZu

Bloquea tus mejores momentos

Publicado: 16 septiembre, 2015 en Sin categoría

Genial el consejo de María Zalbidea en su blog “Cosiendo la brecha digital”

Cosiendo la brecha digital

3879260297_dfc867d531_bHoy una avería en el Metro de mi ciudad me ha hecho no llegar a tiempo a la parada del autobús de mis tres hijos mayores. Yo venía corriendo de la oficina, como siempre con el tiempo un poco justo, y no he llegado.

Además de reaccionar rápido, como suele hacerlo una madre en estos momentos de acción-reacción, y solucionar el marrón cuando he visto que se me echaba el tiempo encima…venía pensando cómo me gusta ese momento del día y hoy me lo he perdido.

Desde hace tiempo tengo claro que – salvo excepciones, que las hay por muchos motivos –  intento no delegar en esto y ser yo quien vaya a buscar a los niños a la parada.

Esos minutos de vuelta a casa o al parque me saben a gloria. Todos se interrumpen y cuentan a la vez la anécdota del día; el descubriendo de las…

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Papá educa a tu hija!A menudo me encuentro con padres y madres atemorizados porque sus hijos quieren hacer uso de las redes sociales y ni quieren prohibir, ni saben cómo ayudarles a hacerlo bien. Creo que los padres o educadores, no hemos terminado de entender que las redes sociales son personas. La tecnología aporta una nueva forma de comunicarnos, pero los protagonistas de esa comunicación siguen siendo personas: buenas, malas, regulares… Como adultos, gracias a la experiencia de nuestros años de vida, sabemos mucho más de redes sociales que nuestros hijos.

Aparte de los protagonistas de la comunicación existen otras dos facetas en esta forma de comunicarnos, cuya filosofía sigue siendo la de intercambiar información, conocimientos, ocio,…

La faceta más técnica, la de manejarnos por las diferentes pantallas y opciones, es la que nos da más miedo, o pereza, pero es porque tampoco nos hemos parado a pensar que si somos capaces de manejar un Smartphone, o de comunicarnos por Whatsapp, somos perfectamente capaces de hacer lo mismo en cualquier red social. El uso es siempre muy intuitivo y si bien es verdad que nos cuesta más que a las nuevas generaciones, creo que cualquiera puede llegar a entenderlo, al menos a “nivel usuario”. (Si alguien tiene dudas sobre cómo empezar de cero a crear un perfil de usuario, puede ver cómo hacerlo en Facebook, aquí). Sí que es verdad que conviene ser capaces de configurar adecuadamente la privacidad de cada perfil que tengamos, y debemos ayudar a nuestros hijos a configurar el suyo, porque es uno de los puntos más vulnerables de su faceta digital. Si hay dudas, en un post anterior expliqué cómo configurar la privacidad en Facebook (porque en el resto de redes sociales se hace de forma muy similar) y en otro, cómo configurarla en WhatsApp.

Y la faceta que necesitamos aprender, sí o sí, es la que implica la forma y las maneras de uso: Quién utiliza las redes sociales, cómo se utiliza cada una y para qué. Qué riesgos existen por un mal uso de las redes sociales (normalmente por el abuso) y cómo podemos evitarlos. Qué peligros pueden venir desde el exterior y cómo detectarlos para proteger a nuestros hijos y a nuestra familia. No es difícil aprender estas cosas y además existen infinitas fuentes de información en Internet al respecto. Pinchando aquí podéis encontrar algunas fuentes recomendadas.

En definitiva, el buen uso de las redes sociales se podría resumir en sentido común y en principio, eso es algo que los padres deberían tener más desarrollado que sus hijos. Hace falta un poco de aprendizaje, que es parte además de la cultura general que todos debemos tener, pero no podemos tenerle miedo. ¡La educación de los hijos es nuestra responsabilidad! Convéncete: tú sabes más de redes sociales que tus hijos.

Por si no lo habíais leído, os recomiendo mi artículo titulado “Consejos de madre para un buen comportamiento en el uso de las tecnologías

Os dejo también una entrevista que me hicieron para Aula Abierta (suplemente del diario Expansión), el pasado 23 de junio, en la que hablaba sobre este tema.

Artículo en Expansión

Ya sabes que abajo puedes añadir tus comentarios y compartir libremente este artículo, si te ha resultado interesante.

Como madre estos son los consejos que doy a mis hijos para un buen comportamiento en el uso de las tecnologías:

  1. Comportarse con educación, también en las redes sociales. Agradece, sé ordenado, pon fotos bonitas, escribe bien, no metas prisas, no mientas, no insultes,… Pórtate como si tus padres o profesores estuvieran delante.

  1. Aprender (y enseñar!) a utilizar las redes sociales con tus padres o tutores.

  1. Utilizar siempre un antivirus y configurar el firewall. Mejor uno gratuito que uno pirata.

  1. Cuando sois pequeños, utilizar los sistemas de control parental, y la opción de SafeSearch en los buscadores.

  1. Conviene antes de tener tu propio dispositivo, que te entrenes en el de tus padres o en un dispositivo de la familia.

  1. Tener unas normas de uso claras:
    1. Horarios y tiempo de conexión
    2. Privacidad que exige tu familia
    3. Tipo de imágenes y contenidos que puedes compartir – Nunca datos personales
    4. Qué redes sociales y qué juegos puedes utilizar (Código PEGI).
    5. Qué páginas puedes visitar – algunas son no recomendadas y otras incluso ilegales.
    6. No dudar en pedir ayuda a los padres si te ves en peligro o amenazado.

  1. Colocar y utilizar el ordenador o tableta en un lugar de paso.

  1. Poner contraseñas en el dispositivo y para permitir la descarga de aplicaciones, para que sean los padres los que puedan controlar el acceso y nos puedan timar.

  1. Cuando ya tienes tus propios perfiles en una red social, debes entregar la contraseña a tus padres, por tu seguridad. Pero no debes compartirla con nadie más.

  1. Desactivar e incluso tapar con cinta la webcam de los dispositivos cuando no se esté utilizando. ¡Cuidado con los programas espía!

  1. Actitud proactiva a la hora de proteger tu privacidad: Cuídala tú y haz que los demás la respeten.

  1. Mucha comunicación con tus padres, con confianza. Tú entiendes mejor la tecnología, pero ellos entienden mejor a las diferentes personas, la sociedad y lo que ocurre en ella.

  1. Tienes que organizar tus horarios, para que las redes sociales no quiten tiempo al resto de actividades. ¡Hay mucha diversión y mucho que aprender también fuera de Internet!

  1. Los dispositivos deben apagarse por la noche y deberían “dormir” bajo la tutela de los padres, para evitar tentaciones.

  1. Sé tú mismo, quiérete como eres, respeta a los demás y hazte respetar, guarda tu intimidad, la de tu familia y la de tus amigos, crece, colabora y ¡crea un mundo mejor!

Cosas a las que hay que prestar especial cuidado:

  •  Respeto a la intimidad: a la propia, a la de la familia y a la de cada grupo de amigos.
  • Exhibicionismo: Es muy cansado el autobombo constante.
  • Dependencia: No necesitas la aprobación inmediata de los demás.
  • Si te pones nervioso por esperar una respuesta o por no tener tu conexión funcionando, es que estás abusando en el uso. Acostúmbrate y oblígate a pasar ratos desconectado.
  • Adicción: tenemos que dominar la voluntad y la TICs, no ellas a nosotros.
  • Amistad: no quedar nunca con un contacto de internet a solas.
  • Seguidores: No busques cantidad sino calidad. Que tus amigos lo sean de verdad, nunca desconocidos.
  • Privacidad: hay que configurarla muy bien, con ayuda de los padres.
  • Huella digital: puede ser para siempre. Todo los que compartimos en Internet deja de ser nuestro y de estar bajo nuestro control. Aunque a veces parezca lo contrario, no hay ninguna aplicación ni red social que garantice tu privacidad.

No todo lo que hay en la red merece nuestra atención. Hay que saber decir NO:

  • Cadenas de Hoax (bulos). No te lo creas y no lo compartas (pierdes datos y tiempo).
  • Solicitudes de amistad de desconocidos.
  • Imágenes y vídeos no aptos: No lo mires. No compartas. Habla con tus padres o profes sobre ello.
  • Envío de imágenes íntimas. Sexting. Casi siempre serán utilizadas en tu contra.
  • Acoso escolar, menosprecio verbal o amenazas. No lo empieces, no lo sigas, no lo permitas. Frénalo siempre. Si lo sufres, habla con tus padres o profesores sobre ello.
  • Retos, acosos o exigencias. No tienes nada que demostrar a quien te pone a prueba.
  • Condiciones abusivas al descargar una aplicación. ¡Ojo! Hay aplicaciones que se quieren aprovechar de tus cuentas y perfiles. Si las condiciones no están claras, busca otra aplicación similar que no “te utilice” para sus fines.

Para más detalles, si eres padre o educador, puedes encontrar toda la información en mi libro “#SOCORRO! ¿qué hace mi hijo en las redes sociales? – Educar en el buen uso de las redes sociales”. También puedes escuchar la entrevista que me hicieron en el programa “Educa en Digital” de Radio3W hablando de estos consejos, aquí.

¿Te gustaría una ponencia en tu centro escolar o asociación? Puedes contactar conmigo directamente desde el blog, o a través del mail, como indico en la págiEmotiOKna de contacto.

Si estos consejos te han parecido interesantes, no dudes en compartirlos y en añadir tus comentarios abajo.

Estamos en época de Primeras Comuniones (y si no por Navidad o en los cumpleaños) y parece que uno de los regalos estrella puede ser un Smartphone o tableta. Los niños tienen acceso a las tecnologías, a Internet, desde edades muy tempranas con su propio dispositivo.

Sin duda, las tecnologías nos aportan muchas ventajas, pero también conllevan una serie de riesgos y exigen mucha responsabilidad. ¿Están los niños preparados para tener su propio móvil o tableta a estas edades?

Yo no creo que haya una edad concreta a la que los niños deban tener acceso a las tecnologías, sino que hay una madurez y una preparación que son necesarias antes de utilizarlas. Las redes sociales, por ejemplo, son una forma de comunicación maravillosa llena de posibilidades y abierta a la creatividad, que puede ayudarnos a crecer como personas. Internet es una herramienta muy grande. No es buena o mala, pero hay que saber utilizarla.

¿Y cómo pueden los padres enseñar a sus hijos a utilizar las redes sociales si muchas veces los padres tampoco saben utilizarlas…?

Social MediaOcurre con mucha frecuencia que los hijos manejan las tecnologías, técnicamente hablando, con mucha más facilidad que sus padres. Los que ahora somos padres, no hemos crecido con las redes sociales como ocurre ahora con nuestros hijos, así que a veces nos sentimos perdidos en estos temas, pero no hay que tenerles miedo. Igual que los niños lo aprenden con gran facilidad, ya que es todo muy intuitivo, nosotros somos capaces de aprender a manejarlas. Además, siendo cierto que los niños controlan mejor la parte tecnológica, hay sin embargo cuestiones propias de nuestra experiencia, como adultos, que ellos no son capaces de ver, como ciertos riesgos que hay en la red. Como padres y tutores, debemos entender al menos la filosofía de las redes sociales para poder ayudarles y protegerles frente a los peligros que se pueden encontrar. Al fin y al cabo, las redes sociales, están formadas por personas que se comunican entre sí, y todos sabemos que entre la gente buena, puede haber también algunas malas personas. Hay riesgos que como padres debemos conocer, para poder evitar.

¿A qué tipo de riesgos nos referimos exactamente? ¿Hay realmente peligros para un niño normal que utiliza su móvil de una forma normal?

Aunque insisto en que hay mucho más de bueno que de malo en el uso de las tecnologías,  hay noticias todos los días referentes a los peligros de la red.

Hay una serie de peligros que se pueden evitar directamente desde casa, hablando con nuestros hijos, explicándoselos, poniendo ciertas normas, como son todos los casos de dependencias y adicciones, que se podrían evitar limitando el tiempo y el horario­­ de conexión.  En los niños varones, por ejemplo, se están dando casos adicciones al juego, de ludopatía.

Hay también riesgos físicos como el cibermareo y los dolores por una mala postura y un exceso de tiempo sentados frente a un ordenador o tumbados en la cama leyendo mensajes.  Para prevenirlos, bastaría con limitar nuevamente el tiempo de uso y cuidar la postura.

Se dan casos de la llamada depresión por Facebook por creer literalmente todo lo que otros publican y al compararlo con su propia vida sentirse seres inferiores. A veces los niños no son capaces de darse cuenta que en redes sociales cada uno publica solo lo mejor de sí mismo, no suele mostrar sus problemas o defectos, por eso todos parecen ser mejores y tener más que uno mismo.

Existen los riegos de crear una mala reputación online, ya que todo lo que hacemos en Internet deja una huella que queda para siempre y nos puede perseguir en el futuro. Debemos recomendarles que piensen dos veces lo que van a compartir antes de hacerlo.

Y también hay otros peligros que pueden llegar desde fuera, como el ciberacoso, la suplantación de la identidad, el phishing, los virus y el malware, el grooming que es un engaño por parte de un adulto que se hace pasar por otro menor, con extorsión y fines sexuales, el sexting, la violación de su intimidad, contenido ilegal e inapropiado que puedan encontrar navegando en la red… Incluso estos riesgos, que son muy preocupantes para nosotros y que ocurren cada día en muchos hogares, se podrían reducir muchísimo sabiendo la forma de identificarlos para evitarlos. Es responsabilidad de los padres el estar al día en la realidad que nos rodea y educar a los hijos para velar por su seguridad.

Dicho así, parece que hay muchos peligros y al pensar en ello se nos pueden quitar las ganas de dejar un Smartphone en manos de nuestros hijos. Como dije anteriormente, antes de soltarles una herramienta tan poderosa, hay que acompañarles en el uso y educarles para que sepan utilizarla correctamente. No es tan complicado en realidad. Hay que aplicar el sentido común y conocer lo que tenemos entre manos. Por eso he escrito mi libro y mi blog, para tratar de ayudar a los padres a tener claros los puntos importantes que nos toca enseñar a nuestros hijos. Es necesario que nos sintamos capaces de hacerlo y de verdad que podemos.

Ventajas de las rrssDe positivo, las nuevas tecnologías, bien utilizadas, tienen muchísimas cosas: nos permiten comunicarnos, crear nuestra propia identidad, ser más auténticos, crecer como personas, compartir conocimiento, informarnos sobre temas de nuestro interés, opinar, hablar directamente con las marcas, ejercitar la creatividad, facilitan los estudios, conocer nuevas culturas, mostrarse al mundo, aumentar su autoestima, conocer nueva música, nuevas tendencias, moda, participar en debates, crear eventos.

Además, según varios estudios, el 65% de los niños que actualmente están en edad escolar, trabajarán en profesiones que aún no han sido inventadas, relacionadas con las tecnologías, así que aprender a utilizarlas correctamente, es importante para ellos (no solo para jugar o hablar con los amigos).  Pero insisto, antes de utilizarlas por su propia cuenta, debemos acompañarles en el uso, enseñarles a hacerlo bien sacando el máximo partido y a evitar todos los peligros.

SelfieLa atracción que tienen pasa a ser una necesidad. El ser humano es social e interpersonal, necesita darse a los demás para poder crecer. ¿Recuerdas cómo tu hijo pequeño te mostraba sus hazañas una y otra vez buscando tu aprobación? Para crecer no nos basta con aceptarnos a nosotros mismos, necesitamos comprobar que los demás, las personas que nos importan, también aprueban lo que hacemos. Necesitamos mostrarnos y compartir nuestras ideas y opiniones. Esto es algo que hoy en día se hace a través de las redes sociales. Por eso para nuestros hijos son tan importantes, especialmente en la adolescencia, cuando descubren su propio ego.

¿Qué podemos hacer entonces para educar en el buen uso de las redes sociales?

En otras ocasiones he hablado del libro que he escrito como un conjunto de consejos concretos para que cualquier padre, madre, o educador, pueda conocer la herramienta que ponemos en manos de nuestros hijos y hacerlo de forma segura. Además he intentado que sea muy fácil y rápido de leer, para que no nos dé pereza, que bastante tenemos ya con conciliar trabajo y vida familiar.

Creo que es importante tener en cuenta tres pilares:

La educación de los valores universales, adaptados a la realidad digital.

Conocer las ventajas y los riesgos de las redes sociales y la forma de evitarlos.

Informarse de las distintas medidas de seguridad que conviene tener en cuenta según el tipo de red social en que se mueve tu hijo.

También recomiendo en otro artículo un listado de páginas web y blogs de interés, incluido el mío en el que voy publicando artículos para ayudar a los padres menos iniciados, desde el punto de vista tecnológico.

¿Pero entonces cuándo y cómo empiezan a utilizar los niños las redes sociales?

Legalmente pueden utilizarlas a los 13 ó 14 años, pero yo recomiendo que antes de eso, utilicen un perfil creado por uno de vosotros, los padres y acompañados por vosotros, para que vayan aprendiendo cómo hacerlo. Si no juzgáis a sus amigos (pero juzgáis hechos, posturas, actos, para enseñarles la manera de hacerlo bien), no os entrometéis en su “parcela de privacidad” y os interesáis por lo que les ocurre también en esta faceta de su vida, normalmente vuestro hijo no tendrá problemas en compartir su perfil, al menos hasta los 14 años que legalmente pueda ser suyo. Tampoco se trata de adelantarse a sus inquietudes. Si el niño no está interesado en las redes sociales, no deberíamos adelantarnos ni forzar la situación.

En esta entrevista que me hicieron en esRadio, lo explico en vivo:

 

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Entre todos podemos hacer una Red más segura y mejor.

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Grupos de WhatsappYa hemos hablado de las debilidades de WhatsApp, de su configuración de la privacidad, y de las buenas maneras de uso, pero nos hemos guardado para el final el tema más conflictivo: los grupos de WhatsApp.

Crear un grupo de WhatsApp es muy fácil, solo tienes que ir a las opciones y seleccionar “Nuevo grupo”. Eliges el nombre, pones si quieres un icono y seleccionas a las personas que quieres agregar desde tu lista de contactos. Quien crea el grupo tiene el rol de administrador y será el único que pueda añadir componentes, o eliminarlos por voluntad propia. Cada uno de los integrantes del grupo, puede salir del mismo, si no quiere participar, y puede eliminarlo para que no aparezca en su historial de WhatsApp del teléfono. Además, cada uno de los integrantes, puede ver el contacto del resto de personas que forman el grupo y comunicarse con ellas de forma individual.

saturación de mensajesLo que ya no es tan fácil, porque no nos hemos acostumbrado a hacerlo así, es poner unas normas para el uso de cada grupo. Lo ideal, sería tener claros algunos puntos desde el principio, para evitar conflictos y saturaciones. Los adultos tenemos que acostumbrarnos a hacerlo, aunque sea de forma tácita y ser un buen ejemplo para nuestros hijos. Estos son algunos ejemplos de normas de grupo:

  • Horario: Lo utilizaremos de 8:00h a 23:00h. Para urgencias hay otras vías.
  • Contenido: Hablaremos de asuntos relacionados con la actividad extraescolar de hockey o de interés común de todo el grupo (indicar un tema limita el abuso del grupo, por ejemplo con fines comerciales de alguno de los integrantes). No se permiten las críticas ni ataques directos a ninguno de los niños del equipo ni al entrenador (este tipo de actitudes, que se dan mucho en los grupos de padres-madres de los colegios, son muy negativas. Los problemas personales, se resuelven mejor con profesor o entrenador directamente). Dado que los niños pueden leer el contenido, nos abstendremos de imágenes o chistes subidos de tono. (Cuidar las sensibilidades es importante)
  • Política: Si ya no tienes a tu hijo en el equipo, deberías abandonar el grupo. Mantener la intimidad del propio grupo, es responsabilidad de todos los integrantes.
  • Formas: Si alguien hace una pregunta tipo “¿alguien ha encontrado el calcetín de mi hijo?” y no lo tienes tú, no es necesario responder. Que responda solo quien lo encuentre. Esto que parece una tontería, evita muchos mensajes innecesarios, que llenan la memoria de nuestros móviles.
  • Adjuntos: Podemos enviar vídeos y fotos de los partidos, pero quedarán para uso particular de los participantes del grupo. La ley de protección de datos debe respetarse también por los padres de los compañeros.

Otras cosas interesantes que conviene saber de los grupos, son:

En los grupos de niños de una clase, si se comete bullying a algún alumno, por parte de los compañeros, el colegio debe demostrar que no pudo hacer nada por evitarlo (aquí no se presume inocencia). De la misma forma, los compañeros que aun no siendo los autores del acoso, no sean proactivos para evitarlo, pasan a ser cómplices, así que los niños deben tomarse muy en serio la tarea de frenar el acoso escolar, puesto que puede haber consecuencias legales.

Integrantes de grupo WhatsappExiste la posibilidad de cambiar o eliminar administradores de un grupo en WhatsApp (Nos lo cuenta aquí Genbeta).

Los padres utilizamos el grupo de WhatsApp de la clase, muchas veces de mala manera, así que tenemos que intentar hacerlo mejor. Una de las cosas que estamos haciendo peor, es funcionar como una agenda para los deberes de nuestros hijos, con lo cual estamos impidiendo que crezcan en la responsabilidad, que es lo que tienen que aprender, por encima de las matemáticas o las ciencias. Es preferible una mala nota una vez, por olvidarse de apuntar los deberes, que toda una vida olvidándose las cosas por no saber manejar su agenda.

Otro detalle interesante, es que podemos silenciar los grupos de WhatsApp, para que aun estando el teléfono con el volumen de audio encendido, no recibamos notificaciones cada vez que llega un nuevo comentario. Hacer esto es muy sencillo, pero si necesitas ayuda, puedes seguir estas instrucciones.

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Buenas maneras en WhatsAppComo hemos visto en los artículos anteriores sobre WhatsApp referidos a sus debilidades y a la configuración de la privacidad, esta aplicación de mensajería, o red social, tiene muchas ventajas pero también algunos “puntos flacos” que conviene conocer. Más allá de la tecnología en sí de WhatsApp, existen también algunos detalles que pueden hacer que lo utilicemos mejor o peor y que no está de más recordar, para que sea más fácil educar a nuestros hijos en su buen uso, mejorando nosotros también con nuestro buen ejemplo. A continuación voy a mencionar los puntos que creo más interesante recordarles:

  • Todo lo que se sube a la nube, a Internet, incluido lo que se escribe o envía por WhatsApp, deja de ser propiedad exclusiva nuestra. Deja una huella y un rastro y puede salir a la luz en cualquier momento. Si hay algo que no deba ser de dominio público, es mejor no enviarlo por este medio. Lo escrito, escrito queda.
  • En los niños las discusiones son normales, incluso por escrito, pero deben tener cuidado de no ofender con sus palabras, no reenviar y alimentar bulos, y no ser autores ni cómplices de ciberacoso a sus compañeros o profesores (lo que además podría acarrear consecuencias legales).
  • Conviene ser muy cuidadosos con su intimidad y las fotos que envían, para evitar el sexting (coacción por parte de una expareja que utiliza conversaciones, fotografías o vídeos íntimos, o eróticos, para ridiculizar o extorsionar a la otra parte).
  • Deben respetar y hacer respetar su privacidad y la de sus amigos, no compartiendo tampoco sus datos personales.
  • También deben respetar la propiedad del WhatsApp de cada uno: cada persona tiene su cuenta y es personal. “Aunque quieras mucho a tu novio, él no tiene derecho a controlar tus mensajes (y viceversa), porque entre otras cosas, no son solos tuyos: si hay comunicación, al menos hay dos partes implicadas.”
  • Es bueno respetar unos horarios en el uso de la mensajería. Igual que no llamarías a casa de tu amigo a las 23:00h, tampoco deberías enviarle mensajes fuera de un horario lógico.

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  • WhatsApp es un sistema de mensajería instantánea, pero eso no significa que nadie tenga la obligación de leer y responder de forma inmediata. Para las urgencias hay otras vías, como el teléfono. Incluso el doble check azul puede estar equivocado o la hora de la última conexión puede haberse manipulado (aquí hay un ejemplo de cómo hacerlo). Y tampoco nos fiemos de la configuración de seguridad cuando ocultamos nuestra hora de última conexión, porque también hay formas de descubrirla, como nos cuenta Hijos Digitales en este otro artículo. Es mejor que nos acostumbremos a respetar la libertad de los demás para responder o no, y elegir su mejor momento.
  • No conviene enfadarse en exceso por un mensaje cuyo contenido puede no tener sentido. Hay que pensar primero si quizás ha sido un malentendido provocado por la falta de una coma, de un emoticono, o de una mala forma de expresarse. Ante la duda, los conflictos se resuelven mejor cara a cara, o incluso por teléfono.
  • A veces recibimos un mensaje de algún número desconocido, que nos induce a pinchar en un enlace o nos pide llamar a un número. Normalmente este tipo de mensajes incluyen algún tipo de virus o malware, así que lo mejor es eliminarlos directamente, sin pinchar en el link ni responder al teléfono.
  • Cuando enviamos nuestra posición utilizando el servicio de localización del móvil, conviene tener en cuenta que a veces no es excesivamente preciso y analizar la conveniencia de ofrecer nuestra geolocalización a través de este medio, que no destaca precisamente por su privacidad y seguridad.
  • El uso de grupos de WhatsApp, es muy útil pero lo correcto es que se utilicen siguiendo unas normas básicas de funcionamiento, como explico en este artículo.
  • WhatsApp está en funcionamiento 24 horas al día, los 365 días del año, pero eso no significa que nosotros tengamos que estar pendientes de él cada instante de nuestra vida. Si estás reunido con tus amigos, jugando, haciendo deporte, comiendo…, tus mensajes pueden esperar, no desaparecen. Se merece por lo menos el mismo respeto la persona que está contigo en cada momento, que tu amigo que te envía un mensaje. Cada actividad requiere de tu concentración y dedicación. Cuando hacemos muchas cosas al mismo tiempo, normalmente no hacemos ninguna del todo bien. Hay que saber disfrutar de todas nuestras actividades, a tope, cada una en su momento.

emoticonosComo sabéis, para escribir los mensajes, se puede utilizar el teclado, el texto predictivo (que a veces juega malas pasadas), el corrector ortográfico (que ayuda bastante), el dictado por voz (para que escriba por ti) y los emoticonos (que complementan mucho el tono en que se envía un mensaje). Además, hay expresiones muy comunes en todas las redes sociales, que facilitan el entendimiento y que nuestros hijos conocen mejor que nosotros. Podéis ver muchos ejemplos aquí.

Os invitamos a leer también el siguiente artículo sobre los grupos de WhatsApp.

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Muchas veces me han hecho la pregunta: ¿Puedo quedarme tranquilo cuando mi hijo utiliza el Smartphone o tableta, con el control parental bien configurado?

Niños con dispositivoLa respuesta no es tan sencilla. En primer lugar debemos ser conscientes de que ningún sistema de control parental es 100% seguro, aunque cada vez son más precisos. En segundo lugar, estos sistemas son más eficaces cuando hablamos de niños de corta edad ya que van a evitar que se encuentren con contenido no deseado, que no estaban buscando. En el caso de los niños que ya son capaces de controlar técnicamente una aplicación, probablemente a partir de los 9 ó 10 años, si ellos quieren saltarse el control parental, lo harán. Además, es fácil que tengan acceso a los dispositivos de otro compañero, un vecino o algún familiar. Su seguridad dependerá sobre todo de haber educado previamente su mirada crítica, para que no busquen páginas con contenido no apropiado. Aun así, las herramientas de control parental seguirán siendo útiles para controlar el tiempo y horario de conexión, o tener un historial de las páginas visitadas. Mi respuesta entonces sería que las herramientas de control parental indudablemente nos ayudan, pero el control parental lo tenemos que realizar realmente los padres.

Las herramientas de control parental cumplen dos funciones:

Monitorización:

  • Llevar a cabo un registro de las páginas visitadas y tiempo de permanencia en ellas (nos permite crear “listas blancas” y “listas negras” para restringir además el acceso).
  • Controlar el tiempo y horario que el niño puede tener activo el dispositivo, incluso diferenciando para cada día de la semana.
  • Reinicio de la aplicación de control parental, para evitar que el niño, accidentalmente, pueda salir de la misma.
  • Localizar mediante GPS el dispositivo.
  • Muchas realizan informes de actividad que se envían por mail al adulto responsable, para que pueda supervisar el uso que el menor está haciendo de su dispositivo.
  • Algunas permiten controlar de forma remota el dispositivo del niño, desde el ordenador del tutor.

Filtro de contenidos:

  • Filtro de protecciónBloquear el acceso a determinadas carpetas del dispositivo, por ejemplo con información de sus padres. De esta forma por un lado evitaremos que modifiquen o eliminen información importante y por otro lado, podremos tener información privada.
  • Bloquear el acceso a páginas web, juegos o aplicaciones que hayamos determinado por considerar de contenido inapropiado, bien porque su dirección de url contiene un patrón, porque las hayamos especificado, o porque el propio contenido de la página web incluya determinadas palabras.
  • Pueden impedir el uso de chats o de redes sociales.
  • Impedir actividades o aplicaciones que impliquen un desembolso económico.

SW de control parentalMuchos dispositivos, incluyen ya de fábrica un software de control parental. Los padres deberíamos prestar atención a las opciones que queremos configurar y poner las contraseñas necesarias, para sacar el máximo provecho dependiendo de la edad de nuestro hijo. Incluso, permiten normalmente crear diferentes usuarios del dispositivo, con diferentes configuraciones y restricciones (por ejemplo para varios hermanos de diferentes edades).

Por otro lado, existen sistemas de control parental gratuitos, como Qustodio (para todo tipo de dispositivos), Screen Time (de momento sólo para Android),  Kidbox (para Windows), Norton Online Family (para todos los dispositivos) y otros muchos. El Programa para una Internet más Segura (SIP) de la Comisión Europea realizó una evaluación comparativa de las herramientas de control parental para la protección de niños online (“Benchmarking of parental control tools for the online protection of children – SIP-Bench III”) y ofrece en su página las mejores opciones conforme a las características deseadas por los padres. Pueden consultarse aquí en todos los idiomas oficiales de la Comunidad Europea.

Educar el criterioComo conclusión, me gustaría recalcar, que los sistemas de control parental están muy bien, especialmente para niños pequeños, pero que no pueden en ningún caso suplantar el control de los padres, que no debe ser un “espionaje” a sus hijos, sino como hemos dicho en otras ocasiones, un acompañamiento y una buena educación del sentido crítico de nuestros hijos.

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Nota: Imágenes propiedad de http://www.freepik.com

Configurar la privacidadComo hemos comentado anteriormente, el éxito de Whatsapp no radica precisamente en su seguridad. Tiene la gran ventaja de ser una herramienta de comunicación muy sencilla de utilizar que de forma gratuita (por menos de 1€ al año a cambio de no incluir publicidad) nos permite intercambiar información de todo tipo: estado, imágenes, vídeo, audio, texto, enlaces,…, con independencia de tener o no el mismo sistema operativo en el teléfono de todos nuestros contactos. Aunque no puede garantizar la privacidad de la información que intercambiamos, sí que nos permite configurar una serie de valores que deberíamos tener en cuenta, especialmente si son nuestros hijos quienes utilizan el teléfono.

¿Cómo podemos acceder a los ajustes de Privacidad?

En Android: pulsamos el botón de Menú y luego en Ajustes > Info de Cuenta > Privacidad.

En iOS: en la barra inferior de la aplicación, pulsamos el botón Ajustes > Cuenta > Privacidad.

En Windows Phone: en la zona inferior de la interfaz pulsamos el botón de los tres puntos, y luego vamos a Configuración > Cuenta > Privacidad.

Ajustes de privacidad

A partir de aquí, la configuración es igual para cualquier teléfono:

Opciones de privacidadPodemos seleccionar quién verá la hora de la última vez que me he conectado: Nadie, Mis contactos (los que tengo grabados en la agenda del teléfono) o Todos. Al ocultar la hora de la última conexión, se evitan exigencias de respuesta por parte de los demás, pero si lo hacemos, tampoco podremos ver la última hora de conexión de nuestros contactos. Ocultarlo (seleccionando “Nadie”) es útil, especialmente en el caso de los adolescentes, para evitar la ansiedad que inconscientemente nos causa saber que nuestro amigo ha podido ver nuestro mensaje y aún no ha respondido.

Ahora, a partir de la actualización de Whatsapp versión 2.11.473 también se puede desactivar el doble check azul que indica que el receptor ha leído el mensaje. La opción de “Confirmación de lectura” aparece en esta misma pantalla.

Podemos decidir a quién se mostrará nuestra foto de perfil: Todos, Mis contactos o Nadie. En este caso, si la foto es personal, podemos decidir que sólo la vean nuestros amigos. Si ponemos “Todos”, cualquier persona que tenga nuestro número de móvil, podrá verla.

De la misma manera, podemos decidir a quién damos permisos para leer la frase de nuestro Estado, con las mismas opciones de antes.

Por último, en esta pantalla, podemos bloquear algún número del cual no queremos bajo ningún concepto recibir mensajes. Por ejemplo en casos de acoso, podemos bloquear al acosador.

Otra opción relacionada con la privacidad y la seguridad que podemos configurar, es la descarga automática de archivos multimedia. Si no lo modificamos, por defecto, Whatsapp descargará automáticamente a las carpetas de la galería de nuestro Smartphone, todos los archivos de imagen, vídeo y audio que reciba. Unos nada más recibirlos y otros cuando dispongamos de wifi.

Si compartimos el dispositivo con nuestros hijos pequeños y además podemos recibir archivos con “contenido sensible”, quizás convenga desactivar la descarga automática ara evitar que sean los niños quienes se encuentren con imágenes o vídeos no recomendables para su edad. Siempre existirá la opción de guardar manualmente cualquier archivo que nos interese, pero no lo hará de forma automática. Desactivar la descarga automática tiene además la ventaja de velar por el espacio ocupado en la memoria de los teléfonos.

 Ajustes almacenamiento

Si decidimos mantener la descarga automática activada, podemos decidir en qué momento se realizará la descarga de cada una de las opciones: vídeo, audio o imagen.

Opciones de descargaPara liberar espacio en la memoria del móvil, en este caso siempre podemos de forma manual ir borrando los archivos innecesarios de las carpetas que crea Whatsapp en la galería de imágenes del Smartphone.

Una vez optimizadas las opciones de seguridad, debemos tener en cuenta que la mejor seguridad somos nosotros mismos. Debemos recordar que la privacidad no es absoluta, así que no conviene enviar datos privados ni imágenes íntimas por este medio, como ya explicábamos en el artículo sobre las debilidades de Whatsapp.

Y si te interesa saber más sobre el buen uso de Whatsapp, espera a leer nuestra próxima publicación sobre las buenas maneras en esta aplicación.

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Logo de WhatsappWhatsapp es una aplicación que prácticamente todos conocemos y utilizamos a diario. Se creó como servicio de mensajería instantánea, pero ya es considerado por muchos como red social, por la forma en que utilizamos los grupos para intercambiar archivos de imagen, vídeo y cualquier otra información. El uso mayoritario es para ocio y si bien es cierto que hay mucha diversión, no todo es guasa en Whatsapp. A veces intercambiamos datos personales, como números de cuenta o de la tarjeta de crédito, o documentos privados como el contrato de un seguro, y no estamos siendo conscientes de la escasa seguridad que nos ofrece esta aplicación.

Para empezar, Whatsapp almacena la información que se envía de un teléfono a otro, en varios servidores, durante un plazo de seguridad que nunca ha confirmado cuál es. Almacena los números de teléfono de nuestra agenda que no tienen aún instalado Whatsapp. Y por supuesto, almacena los datos adjuntos que enviamos alegremente cuando nos comunicamos. En principio, la mayoría de nosotros, no podría acceder a estos datos, pero cada vez hay más noticias sobre hackers que descubren nuevas formas de acceder a mucha información personal y distintos tipos de estafa que llegan por esta vía.

Por otro lado, Whatsapp no nos pide ninguna contraseña para identificarnos. Para verificar que utilizamos la cuenta de nuestro propio teléfono, utiliza datos de su IMEI. Este dato no es público, pero si has liberado tu móvil, si lo has comprado de segunda mano, o si tienes la caja del terminal a la vista, es fácil averiguarlo. Es relativamente fácil que alguien pueda suplantar tu identidad y enviar o recibir los mensajes por ti. Esto empeora cuando utilizamos alguna de las aplicaciones cliente de Whatsapp, es decir cuando lo vemos desde otras apps. Es interesante como nos lo cuenta Álvaro Cano en este artículo de TecSapiens.

Otra de las desventajas que tenemos en Whatsapp es la cantidad de spam que podemos recibir en forma de cadenas de Hoax (bulos), de enlaces que incluyen virus y malware, de información no convenida en un grupo concreto (que por su carácter no cumple las normas establecidas para ese grupo), y la cantidad de archivos que automáticamente se descargan en nuestro teléfono ocupando gran parte de la memoria. Para evitar los problemas de sobrecarga en la memoria podemos o bien vaciar las carpetas de imágenes y vídeo que crea Whatsapp en nuestra galería, de forma manual, o bien configurar la aplicación para que no descargue automáticamente los archivos recibidos, de forma que si queremos guardar alguno, tendríamos que indicarlo explícitamente y en caso contrario, no se almacenaría en el Smartphone. En este artículo de Miguel López, en Genbeta, podemos ver cómo configurar esta opción.

Doble check azulTambién es famoso el revuelo que ha causado en la sociedad la aparición del doble check azul en Whatsapp. Ya no hay excusa para no responder a un mensaje porque quien lo envió sabe no sólo que lo has recibido, sino que tiene confirmación de que lo has leído. Por increíble que nos parezca, esto ha ocasionado muchas rupturas de parejas y enfados entre amigos. En realidad, si actuásemos con buena educación y los temas urgentes no los tratásemos por esta vía, sino por teléfono, no sería tan grave, pero afortunadamente la presión social ha podido con la “genial idea” del fabricante y en la actualización WhatsApp versión 2.11.473 ya se puede desactivar el doble check:

Ajustes > Info de cuenta > Privacidad > Deshabilitar la casilla de “Confirmación de lectura”

De la misma manera podemos configurar Whatsapp para que no muestra la hora de nuestra última conexión. Perderemos la opción de ver a qué hora se conectaron los demás, pero ganaremos en tranquilidad y privacidad. Para más detalles podemos ver el artículo sobre configuración de la privacidad.

Whatsapp WebWhtasapp lanzó hace unos días la nueva opción de utilizar sus servicios desde la web, pero tal y como nos cuentan en Ready Set Click, en este artículo, no ha sido un avance del todo satisfactorio, en primer lugar porque no está disponible para quienes utilizan iPhones (sistema iOS) y sólo se puede utilizar desde el navegador Chrome. En segundo lugar porque es necesario para utilizarlo desde el ordenador, que el teléfono esté próximo, conectado, con cobertura y tarifa de datos activa (es decir, sólo funciona y es útil si tienes el Smartphone al lado, pero prefieres ver tus mensajes desde el ordenador). En tercer lugar, por un tema de seguridad o privacidad de tus datos, ya que quedan abiertos y expuestos a otro servidor, que los almacenará y permanecerá siempre abierto en segundo plano. Y por último, porque un error o discordancia en la fecha que tenga tu PC, puede llegar a eliminar los mensajes y archivos que hayas recibido en tu teléfono, perdiendo esta información.

¿Qué medidas podemos tomar para prevenir estas debilidades de Whatsapp?

Desde la Policía nos recomiendan:

1º. Utilizar el sentido común y la “desconfianza racional” ante las ofertas “increíblemente buenas” o mensajes que vienen de contactos desconocidas. No fiarnos de los chollos e investigar en Internet para comparar y descubrir posibles trampas.

2º. Si vas a realizar una las transacción económica, que sea a través de plataformas seguras y no te fíes de que el interlocutor vía online sea quien dice ser, incluso aunque provenga del perfil social de un amigo, ya que puede haber sido suplantado por algún virus.

3º. Se deben tomar precauciones si se reciben llamadas perdidas desde un teléfono de alta tarificación (905…, por ejemplo) o de un teléfono normal, pero que te deriva a un 80…). No devolver la llamada a números desconocidos.

4º. Tengamos en cuenta que aquellas supuestas ofertas de trabajo que exigen previamente un desembolso económico, no son casi nunca reales y esconden un engaño o afán lucrativo a costa de los que buscan empleo. Es conveniente siempre investigar en Internet el teléfono o características del anuncio.

5º. Los ciudadanos no deben contestar ni rellenar formularios de ningún tipo en caso de recibir un mensaje en el que se solicita la actualización de los datos bancarios, de tarjeta o de cuenta.

6º. Respecto a los equipos informáticos, smartphones y tabletas, conviene protegerlos utilizando programas oficiales y actualizando el sistema operativo para evitar la instalación de virus, troyanos, gusanos o programas espía.

7º. Desde el Grupo de Redes Sociales se recuerda la importancia de no creerse ni difundir mensajes que no procedan directamente de fuentes oficiales (hoax) y pedir al resto que no se le dé credibilidad alguna.

8º. Esta la añado yo. Si puedes, evita enviar información personal, privada, por Whatsapp, y configura adecuadamente las opciones de privacidad que te permite la aplicación. (Puedes ver aquí cómo hacerlo).

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